«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
El acuerdo con San Martín SJ está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Mitre quería más de $110.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Quilmes, y 5 partidos en 25 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
«Veo todos los partidos de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Villa San Carlos sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luciano Recalde, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Bolívar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
David Ledesma estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Gabriel Vázquez no lo necesitó: 7.64, y parecía el más cómodo del campo.
1 para Facundo Yozwiak, calificado con 7.29, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Esteban Glellel, y el técnico lo permitió.
Plantilla17/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Bolívar está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Quilmes, y 3 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Villa San Carlos pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Cairo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Francisco Cairo ya tiene su respuesta de Villa San Carlos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tomás Akimenco entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo10/04/2028
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Leonardo Ortiz eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Tomás Akimenco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El Brown de Adrogué seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Facundo Ferrario ha pactado su marcha al Villa San Carlos, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Plantilla03/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Villa San Carlos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Cairo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Luciano Machín ya tiene su respuesta de Villa San Carlos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Leonardo Ortiz tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
En breve
PlantillaBruno Oldani choca con un compañero por las exigencias
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Villa San Carlos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Tomás Akimenco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Matías Villalba ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Villa San Carlos se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla21/02/2028
Franco Ojeda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Nahuel Speck
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 27 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Bolívar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Villa San Carlos sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Calificado con 7.58. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo21/02/2028
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Juan Carlos Silva, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 55 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
La oferta de Andranik por Lisandro Santomé se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Quilmes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Esteban Glellel firme algo — un contrato en Quilmes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloLuciano Quiroz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 90 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Julián Méndez se marcha a San Martín SJ en una operación de $96.0K. Los contables están contentos; la afición, menos convencida.
Plantilla20/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Bolívar está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Villa San Carlos sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Esteban Glellel firme algo — un contrato en Quilmes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo20/12/2027
Mauricio Ponce se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Quilmes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
90 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Villa San Carlos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Villa San Carlos pueden fingir no haber oído.
Cristhian Ocampos se ha ido, en las cuentas hay $2.2M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
El acuerdo con Quilmes está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Partido11/12/2027
El Villa San Carlos convierte su casa en un mal sitio para visitar
10 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Leandro Lescano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Aaron Spetale y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla29/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Bolívar está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Quilmes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Aaron Spetale firme algo — un contrato en Quilmes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Cedidos29/11/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Thiago Deangelis
6 goles en 32 partidos en Bhayangkara Presisi: números que viajan a casa más rápido que él. En Quilmes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
El banquillo29/11/2027
Luciano Quiroz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Quilmes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Brandon Rocha puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Aaron Spetale y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Aaron Spetale firme algo — un contrato en Quilmes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
44 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Bolívar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Quilmes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quilmes ha hecho saber al mercado que Franco Balmaceda está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Quilmes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo11/10/2027
Tiago Ibarra se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Quilmes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
65 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Aaron Spetale estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Bolívar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
72 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Algunas tardes el portero es toda la defensa. 6 paradas, varias de esas que nadie espera ver hechas, y diez jugadores de campo que le deben una copa.
Notas de los jugadores13/09/2027
Carlos Casabuena, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.79
Un 7.79 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla13/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Máximo Paredes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Mateo Vidal ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
114 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Aaron Spetale y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Máximo Paredes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva02/08/2027
Los sueldos se llevan el 106% de lo que ingresa Quilmes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Tres cesiones en tres años. En algún momento un club tiene que decidir si soy su jugador o su activo». La etapa en Deportivo Armenio continúa; el mensaje viaja a casa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Bolívar, y el técnico lo permitió.