124 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Monagas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Monagas, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ruben Gauto será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas las despedidas han empezado en voz baja.
12 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Roberto Cordova ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Rafael Castillo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Veo todos los partidos de Monagas desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Titanes Guanare sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
En breve
DirectivaEl Monagas rechaza el plan para la ciudad deportiva
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monagas pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ruben Gauto será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Monagas puede pedir y sube el sueldo que José Correa puede exigir.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Bautista Toledo ha apuntado la fecha.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Jeremías Sabbatini acaba de firmar por el Monagas y, por una vez, la respuesta importaba.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Monagas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
José Correa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 7 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Plantilla21/05/2035
Pedrinho choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla21/05/2035
Las defensas ya doblan la marca sobre John Mercado
11 goles y una media de 7.23 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
El Monagas convierte su casa en un mal sitio para visitar
16 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Regates completados: 29. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monagas pueden fingir no haber oído.
7.81, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y José Correa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Diosner Pacheco. 2‑0 ante Mineros de Guayana, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pedrinho estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. John Mercado quiere fútbol continental; si el Monagas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Pedrinho entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.