«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Central Córdoba SdE, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Central Córdoba SdE ha hecho la parte difícil con Boca Juniors, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Parma lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Lucas González y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
«La firma más fácil de mi carrera.» Federico Rodríguez y Central Córdoba SdE acuerdan 5 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo13/12/2027
Michael Santos se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Central Córdoba SdE lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Central Córdoba SdE tiene que sacar un resultado de donde sea.
Lucas González y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan Aguerre, y el técnico lo permitió.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yuri Casermeiro y Central Córdoba SdE acuerdan 4 años más.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Central Córdoba SdE dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Central Córdoba SdE lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Tigre ha aceptado el dinero. Lo que Central Córdoba SdE no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Michael Santos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Pablo Pignani estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Fernando Martínez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tomás Suyo, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloLucas Varaldo pide hablar con el técnico
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Central Córdoba SdE no han contestado, que también es una forma de contestar.
Michael Santos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Barrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo21/12/2026
Leonardo Sequeira se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Central Córdoba SdE lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Fernando Martínez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
2‑1 ante Colo-Colo, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Michael Santos está en el centro de esa descripción.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 94. Colo-Colo repasará cada segundo del descuento durante una semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Central Córdoba SdE, y no se va a retirar.
Regates completados: 29. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Bautista Cejas tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Diego Barrera la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.