53 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Paysandu pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Paysandu hablarán de 17 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Eduardo Melo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Paysandu preguntó y Brasil de Pelotas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Directiva10/01/2033
En Paysandu el 89% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Weverson se lesiona los ligamentos de la rodilla: 60 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 60 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Paysandu lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La oferta de Figueirense por Matheus Emiliano se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El acuerdo con Criciúma está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
$96.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Floresta pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Samuel Teixeira está viviendo esa versión en el Paysandu, y suele notarse en el primer mes.
El Avaí seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Pedro Thomaz ha pactado su marcha al Paysandu, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Santos esperando con una camiseta. En Criciúma nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Criciúma, y no se va a retirar.
Criciúma lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Mirassol, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Sidnney lo ha hecho, en Criciúma, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Yuri Tanque estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Goianésia quería más de $480.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Brusque conserva a su hombre, y Criciúma vuelve a una lista con un nombre tachado.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 56 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Portuguesa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portuguesa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Patrick Luan será jugador de otro club este fin de semana, y en Portuguesa las despedidas han empezado en voz baja.
Caio Roque y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos han dejado de fingir: Sport Recife hará la llamada por Valentino Álvarez esta semana. En Portuguesa tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Criciúma pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jhonatan Lima será jugador de otro club este fin de semana, y en Criciúma las despedidas han empezado en voz baja.
Felipe Jonatan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Criciúma lo saben.
Plantilla15/11/2032
Kauê Furquim choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Criciúma donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portuguesa, y no se va a retirar.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portuguesa tiene que sacar un resultado de donde sea.
Caio Roque y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/10/2032
Palabras en el entrenamiento del Portuguesa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Manuel Velásquez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores25/10/2032
Caio Roque jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.02. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Portuguesa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portuguesa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. João Vitor será jugador de otro club este fin de semana, y en Portuguesa las despedidas han empezado en voz baja.
Caio Roque y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dudu Mosconi, y el técnico lo permitió.
66 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Partido16/10/2032
Tras 13 partidos, Criciúma vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 13 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra CRB; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gui Lobo será jugador de otro club este fin de semana, y en Criciúma las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Criciúma lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Criciúma cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla18/10/2032
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kauê Furquim está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Thomas Lambert tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
El banquilloLa alineación lo dijo todo sobre Gui Lobo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Criciúma pueden fingir no haber oído.
Plantilla11/10/2032
Renan Cosenza consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Renan Cosenza acaba de firmar por el Criciúma y, por una vez, la respuesta importaba.
Yuri Tanque y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla11/10/2032
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan José González está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El Floresta seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Hugo Rodríguez ha pactado su marcha al Criciúma, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
En el Criciúma todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
A Kauê Furquim le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Caio Roque y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Plantilla20/09/2032
Julio Daguer choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Criciúma, y no se va a retirar.
«Veo todos los partidos de Criciúma desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Sampaio Corrêa sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Plantilla06/09/2032
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Renan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla06/09/2032
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Criciúma
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Juan José González sale de esa comparación dentro del equipo, y el Criciúma se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pietro, y el técnico lo permitió.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Portuguesa le dijo a Igor Torres que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Plantilla30/08/2032
9 caras nuevas y el Portuguesa todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Caio Roque y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Bruno Scorza está viviendo esa versión en el Portuguesa, y suele notarse en el primer mes.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Traspaso acordado, ficha acordada, y São Luiz esperando con una camiseta. En Portuguesa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portuguesa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Fluminense lo dice, y a nadie en Portuguesa le divierte adivinarlo.
Caio Roque estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Laureano Torrejón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Avaí conserva a su hombre, y Portuguesa vuelve a una lista con un nombre tachado.
24 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Portuguesa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Portuguesa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Portuguesa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. João Vitor no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portuguesa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Portuguesa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Laureano Torrejón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Portuguesa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Portuguesa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Valentino Álvarez lo produjo, y el 8.29 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
El acuerdo con Fortaleza está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Portuguesa lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Atlético Mineiro, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Victoria por 1‑0 ante Retrô, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portuguesa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla24/05/2032
Igor Torres choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Diego Sabando estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
En breve
El banquilloJean Renard: «Tenemos que ser mejores»
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Andrey Fernandes será jugador de otro club este fin de semana, y en Portuguesa las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Laureano Torrejón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Igor Torres. 1‑0 ante Remo, y la ovación final fue sobre todo suya.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Portuguesa ha sido explícito sobre la situación de Izaque Belchior, que es más de lo que reciben muchos.
Nota de 7.93 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Portuguesa, el mejor del campo era suyo.
El banquillo10/05/2032
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Jean Renard, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Diego Sabando de ejemplo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Criciúma, y no se va a retirar.
Yuri Tanque estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla10/05/2032
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dudu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Criciúma trata con un hombre que quiere otro país.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Criciúma, y 5 partidos en 21 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Criciúma, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Criciúma donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Portuguesa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portuguesa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.45 y 2 participaciones.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Portuguesa
Dos goles y un 8.93 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portuguesa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Santiago Cuellar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla26/04/2032
Palabras en el entrenamiento del Portuguesa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Igor Torres está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un punto rescatado en el minuto 88 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Criciúma se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Criciúma pueden fingir no haber oído.
Yuri Tanque estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Criciúma, otra semana sin la firma de Israel Isaac Ayuma.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Criciúma saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gui Lobo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloVicente Martínez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
La gradaLos rumores sobre Gabriel Veneno llegan a la grada
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Criciúma se está agotando.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 81 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Criciúma cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/03/2032
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dudu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Criciúma, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Criciúma pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Criciúma, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Criciúma nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Criciúma cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dudu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Criciúma desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Portuguesa sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Criciúma pueden fingir no haber oído.
Mercado19/01/2032
Puede que el Criciúma no pueda darle a Dudu lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Dudu quiere fútbol continental; si el Criciúma puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ruan Robert será jugador de otro club este fin de semana, y en Criciúma las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Criciúma cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/01/2032
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dudu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Criciúma, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Puesto 10 con 52 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portuguesa pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Portuguesa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Portuguesa lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Brusque, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Portuguesa ha hecho la parte difícil con Criciúma, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La oferta llegó a Vasco da Gama esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ney y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla08/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Portuguesa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luciano Juba está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Puesto 18 y 36 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Criciúma, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Criciúma nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Criciúma nadie finge estar haciéndolo.
25 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Criciúma pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Criciúma no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pietro será jugador de otro club este fin de semana, y en Criciúma las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dudu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla13/10/2031
6 caras nuevas y el Criciúma todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
54 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Criciúma pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Criciúma nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Criciúma le dijo a Gabriel Knesowitsch que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Plantilla15/09/2031
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Criciúma
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Kauê Furquim
El banquilloEl técnico pone a Darlisson de ejemplo
84 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Criciúma pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Criciúma pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo18/08/2031
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Thomas Lambert salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
La afición se organiza contra la directiva de Criciúma
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
106 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Criciúma pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $21.9K de lo que el Criciúma pagó por Juan Ottalagano es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
Yuri Tanque estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla28/07/2031
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan José González está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Un nombre más en la lista: Portuguesa ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Pietro. La respuesta de Criciúma no ha cambiado. De momento.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Kauê Furquim. 1‑0 ante Bahia, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 131% de lo que ingresa Criciúma
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Criciúma lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes se han dado la mano con Avaí; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Criciúma pueden fingir no haber oído.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $105.0K: un club que quiere a Igor Borges lo suficiente como para preguntar dos veces.
El acuerdo con Corinthians está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Gabriel Veneno quiere fútbol continental; si el Criciúma puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Yuri Tanque y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Flamengo quería más de $100.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La oferta de CSA por Dudu se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Criciúma la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
El nombre de Juan Ottalagano ha aparecido en conversaciones de las que Criciúma no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Criciúma cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dudu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Criciúma preguntó y São Paulo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Yuri Tanque. 2‑0 ante Amazonas, y la ovación final fue sobre todo suya.