Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Gonzalez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Daniel Canales y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Barquisimeto, otra semana sin la firma de Miguel Gimenez.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Richard Murillo, y el técnico lo permitió.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Titanes Guanare defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Barquisimeto tiene que sacar un resultado de donde sea.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Directiva07/04/2036
Los sueldos se llevan el 213% de lo que ingresa Barquisimeto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Miguel Gimenez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Barquisimeto, otra semana sin la firma de Esteban Viana.
El banquillo07/04/2036
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Barquisimeto y Deportivo Miranda, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Inyelman Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Gonzalez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Inyelman Fernández, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 2‑4, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
2 paradas no zanjan la discusión sobre de quién fue la culpa, y la discusión durará toda la semana. Los porteros cargan con estos marcadores los provoque quien los provoque.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Barquisimeto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un gol en el minuto 90 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
Daniel Canales y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Plantilla17/03/2036
Paul Griffin choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 14 acciones combinadas y un 6.60, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla25/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Paul Griffin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Esteban Viana
Lo que vieneDiego Gonzalez se enfrenta a su antiguo club
PlantillaDebut con el primer equipo a los 19 para Gonzalo Núñez
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Carlos Casseres lo produjo, y el 8.91 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Barquisimeto lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Esteban Viana lo produjo, y el 8.94 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Acabó 3‑1 y la tarde fue de Esteban Viana: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Barquisimeto.
Plantilla28/01/2036
Diego Gonzalez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Partido26/01/2036
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Barquisimeto. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
El banquillo28/01/2036
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 3‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Barquisimeto tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
En breve
PlantillaEl mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Barquisimeto
Notas de los jugadoresLas ocasiones llegaron y se fueron para Carlos Casseres
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Barquisimeto todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Directiva07/01/2036
La directiva del Barquisimeto convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Daniel Canales estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Barquisimeto es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Barquisimeto preguntó y Monagas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla07/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Gonzalez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
Darlinson Murillo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Barquisimeto vuelve a una lista con un nombre tachado.
El banquillo24/12/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Bryan Hernández
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Plantilla24/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Paul Griffin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Daniel Canales y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darlinson Murillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Bryan Hernández
El banquilloEsteban Viana llama a la puerta del técnico
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darlinson Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Barquisimeto le dijo a Fabricio Silva que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Esteban Viana entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Darlinson Murillo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Esto no es rotación. David Ramirez lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Barquisimeto ya nadie finge lo contrario.
Plantilla29/10/2035
Diego Gonzalez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Esto no es rotación. Roberto Martinez lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Barquisimeto ya nadie finge lo contrario.
Plantilla08/10/2035
Diego Gonzalez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Barquisimeto lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Darlinson Murillo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Canales, y el técnico lo permitió.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Barquisimeto ha sido explícito sobre la situación de Fabricio Silva, que es más de lo que reciben muchos.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Paul Griffin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Barquisimeto de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Barquisimeto lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Daniel Canales estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Sebastian Caicedo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloA Joaquín Ramos le han prometido minutos
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Plantilla03/09/2035
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Gonzalez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Marber Suárez ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Diego Gonzalez sale de esa comparación dentro del equipo, y el Barquisimeto se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo27/08/2035
Carlos Casseres se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Barquisimeto lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Darwin Castillo, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Barquisimeto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva20/08/2035
Los sueldos se tragan el 148% de los ingresos de Barquisimeto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Carabobo conserva a su hombre, y Barquisimeto vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla16/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darlinson Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
2 arriba y con todo controlado, y terminó con Deportivo La Guaira como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Barquisimeto disfrute revisando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Esteban Viana lo produjo, y el 8.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 23 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Barquisimeto preguntó y Zamora dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla11/06/2035
Diego Gonzalez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ventaja de 2 goles desperdiciada por el Barquisimeto
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Héroes de Falcón siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Barquisimeto le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barquisimeto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Gonzalez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Notas de los jugadores21/05/2035
Ángel Flores jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.07. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $11.7M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Machis, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ángel Flores lo produjo, y el 8.40 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darlinson Murillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marber Suárez, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Barquisimeto tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 65 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Gonzalez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva30/04/2035
Los sueldos se tragan el 142% de los ingresos de Barquisimeto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barquisimeto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Esteban Viana lo produjo, y el 8.47 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla16/04/2035
Diego Gonzalez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Darwin Castillo, y el técnico lo permitió.
Darlinson Murillo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Gonzalez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Barquisimeto tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Gonzalez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Nadie en el Barquisimeto insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Richard Murillo, y el técnico lo permitió.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Pocas veces se ha visto algo así en este partido: 8‑0 ante Monagas B, y pudieron ser más.
Directiva22/01/2035
El Barquisimeto no tiene a nadie que dirija los entrenamientos
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ángel Flores lo produjo, y el 8.31 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Barquisimeto y de Monagas B por igual; los demás se lo pasaron en grande.
En breve
PlantillaDaniel Canales, en un rifirrafe con un compañero
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Carlos Casseres en su mejor versión
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Directiva06/11/2034
Los sueldos se tragan el 116% de los ingresos de Barquisimeto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Santiago Mederos está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Barquisimeto puede pedir y sube el sueldo que Santiago Mederos puede exigir.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Poblete, y el técnico lo permitió.
Directiva09/10/2034
Los sueldos se tragan el 133% de los ingresos de Barquisimeto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Esteban Viana firme algo — un contrato en Barquisimeto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Francisco Murillo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un entrenador perdona un mal sábado mucho antes que un mal martes, porque uno lo puede explicar y el otro lo eligió. Los informes de esta semana no han sido buenos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 35 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Barquisimeto todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Puesto 14 y 21 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Yuri Feitosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloLa salida del técnico deja a Santiago Mederos a la intemperie
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barquisimeto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Barquisimeto irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Villaseca, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Junior Arango entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El ánimo en el Barquisimeto ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Puesto 14 con 21 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Barquisimeto tiene que sacar un resultado de donde sea.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Esteban Viana.
Milton Gerez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 63 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Barquisimeto entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barquisimeto pueden fingir no haber oído.
Todo acordado con Monagas, todo acordado con el jugador; solo queda convencer a un médico. La fotografía está a uno o dos días.
Partido03/06/2034
Nadie quiere jugar contra Barquisimeto ahora mismo
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Marber Suárez ya tiene su respuesta de Barquisimeto; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.