4‑0, y Rodrigo Herrera se llevó los titulares en una tarde en la que a Newell's Old Boys le salió todo. Tardes así se cuentan todo el invierno.
Notas de los jugadores08/02/2027
Milton Delgado, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.01
Un 8.01 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Walter Mazzantti estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Facundo Vázquez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Andrés Fernández lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Miguel Ponce es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Federico García es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Martín Ortega
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Newell's Old Boys pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Newell's Old Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Newell's Old Boys desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Botafogo-PB sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Defensa y Justicia con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Newell's Old Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloA Bruno Cabrera le han prometido minutos
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Newell's Old Boys la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Newell's Old Boys lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $1.5M porque Luis Ingolotti es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Palabras en el entrenamiento del Newell's Old Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Walter Mazzantti está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Oscar Salomón se lesiona los ligamentos de la rodilla: 19 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 19 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Alejo Navarro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Newell's Old Boys de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Martín Luciano está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Newell's Old Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
77 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Newell's Old Boys pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Atyrau tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
No hay peor forma de perder a un futbolista. David Sotelo ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. David Sotelo será jugador de otro club este fin de semana, y en Newell's Old Boys las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Walter Mazzantti estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Newell's Old Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Ezequiel Suárez tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
Notas de los jugadoresWalter Mazzantti los va pasando de uno en uno