Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 46 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla13/07/2037
Sergio Barajas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 128 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 128 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Dorados lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Sergio Barajas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 135 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 135 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 53 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
536 partidos a lo largo de 9 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
Ninguno de ellos será visto por nadie de fuera de la ciudad deportiva en tres años, la mayoría no jugará jamás un partido del primer equipo, y uno podría cambiar el club. Esa es toda la propuesta, y por eso existen las canteras.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Dorados hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
311 partidos a lo largo de 10 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
Plantilla02/02/2037
Palabras en el entrenamiento del Dorados sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Castro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
En breve
MercadoLa historia de Ángel Romero se niega a morir
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Dorados hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.97 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Una media de 7.64 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Dorados no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ángel Romero firme algo — un contrato en Dorados o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.