Mateus Guimarães se lesiona los ligamentos de la rodilla: 108 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 108 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Portuguesa querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Grêmio fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
$23.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Figueirense pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 46 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
70 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Toca Cruzeiro, y hay un hombre en el vestuario de Palmeiras que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Cedidos15/10/2035
Los goles siguen llegando desde el destierro de Doido
6 goles en 19 partidos en Porto Vitória: números que viajan a casa más rápido que él. En Palmeiras alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. João Loiola está viviendo esa versión en el Grêmio, y suele notarse en el primer mes.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Partido06/10/2035
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Grêmio. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Grêmio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Grêmio puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El Coritiba seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Mateus Macedo ha pactado su marcha al Grêmio, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 12 acciones combinadas y un 6.94, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Wagner Leonardo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 34 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 34 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thomás Vargas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
La racha sin perder llega a 12. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Renato será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Notas de los jugadores27/08/2035
La edad todavía no ha alcanzado a João Pedro: 7.96
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.96 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Arthur Novaes
PlantillaThomás Vargas choca con un compañero por las exigencias
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cedric Hatenboer será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Grêmio puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Grêmio preguntó y Náutico dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Renato, y el técnico lo permitió.
Plantilla06/08/2035
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Léo Pereira está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Notas de los jugadoresArthur Novaes se lleva los honores
PlantillaGrêmio, un equipo de desconocidos entre sí
30 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
La oferta llegó a Tottenham esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
32 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Evander lo produjo, y el 8.18 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.17 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palmeiras pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores25/06/2035
Rodrigo Moreira, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.93
Un 7.93 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
En breve
PartidoNadie quiere jugar contra Palmeiras ahora mismo
Ya son 20 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
21 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
3‑2 ante Universidad de Chile, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Endrick está en el centro de esa descripción.
El balón del partido es para Endrick, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Plantilla13/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Palmeiras sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Endrick está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Dos goles y un 9.11 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Una media de 7.44 en la temporada con 21 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Partido16/09/2034
El Palmeiras convierte su casa en un mal sitio para visitar
12 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palmeiras cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Arthur Novaes lo produjo, y el 8.32 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Posición 2 con 56 puntos, y las colas en la taquilla son la parte de una pelea por el ascenso que jamás sale en una clasificación. La ciudad ha decidido que esta vez va en serio.
17 goles y una media de 7.36 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Lorran estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes se han dado la mano con Zenit; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Botafogo pueden fingir no haber oído.
Agustín Giay estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Messias está viviendo esa versión en el Botafogo, y suele notarse en el primer mes.