Brandon López lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 92. Brandon López encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Arsenal pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Gian Ortega Ocampo sale de esa comparación dentro del equipo, y el All Boys se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloThiago Delgado llama a la puerta del técnico
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo06/08/2029
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Nicolás Muñoz ante una sala que ya las había oído.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Máximo Gándara sale de esa comparación dentro del equipo, y el All Boys se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de All Boys la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. San Lorenzo conserva a su hombre, y All Boys vuelve a una lista con un nombre tachado.
San Martín se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo09/07/2029
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Nicolás Muñoz salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Fernando Otero tiene 19 años, y All Boys lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de All Boys la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Miqueas Pintos. 2‑0 ante Los Andes, y la ovación final fue sobre todo suya.
Calificado con 8.13. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el All Boys.
El banquillo25/06/2029
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Nicolás Muñoz, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
0‑3 para Estudiantes, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Brandon López quiere fútbol continental; si el All Boys puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Gabriel Ramírez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Delgado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Benjamín González lo produjo, y el 8.57 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
15 goles y una media de 7.23 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateo Arrieta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un punto rescatado en el minuto 88 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
No hay forma más cruel de perder un partido. El All Boys marcó en el 91, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Dos goles y un 8.89 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Román Baigorria y All Boys acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gian Ortega Ocampo, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Baigorria estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» All Boys no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.81 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
8 partidos invicto aquí. A cada entrenador visitante le preguntan por ello en la semana previa, que es exactamente por lo que la racha continúa.
Plantilla19/02/2029
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Baigorria está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Notas de los jugadoresGabriel Ramírez los encaró todo el partido
32 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. All Boys pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
All Boys ha hecho saber al mercado que Benjamín González está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
46 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El All Boys pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. All Boys cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Directiva08/01/2029
Los sueldos se tragan el 95% de los ingresos de All Boys
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Tristán Suárez lo dice, y a nadie en All Boys le divierte adivinarlo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En All Boys nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gabriel Ramírez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una consulta de cesión a Central Córdoba SdE: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Emiliano Purita acaba de subir en él.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de All Boys la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
La oferta de Gimnasia y Tiro por Juan Marcoccia se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla25/12/2028
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gian Ortega Ocampo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Brandon López quiere fútbol continental; si el All Boys puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Gabriel Ramírez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
All Boys preguntó y River Plate dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gian Ortega Ocampo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juan Marcoccia será jugador de otro club este fin de semana, y en All Boys las despedidas han empezado en voz baja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín López, y el técnico lo permitió.
Plantilla27/11/2028
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gian Ortega Ocampo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Barrientos firme algo — un contrato en All Boys o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
PartidoEl fútbol continental está al alcance de All Boys
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En All Boys nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
27 partidos en Bhayangkara Presisi y los goles han dejado de entrar. All Boys cedió a un portero y observa cómo mejora cada semana la temporada de otro.
Plantilla13/11/2028
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gian Ortega Ocampo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva13/11/2028
En All Boys el 92% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejo Tabares firme algo — un contrato en All Boys o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejo Rodríguez será jugador de otro club este fin de semana, y en All Boys las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Gabriel Ramírez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gian Ortega Ocampo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que All Boys puede pedir y sube el sueldo que Alejo Rodríguez puede exigir.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y All Boys no tiene una buena respuesta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juan Marcoccia será jugador de otro club este fin de semana, y en All Boys las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Juan Pablo Noce. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Juan Pablo Noce y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gian Ortega Ocampo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Elías Barreto entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nicolás Barrientos. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Miqueas Pintos será jugador de otro club este fin de semana, y en All Boys las despedidas han empezado en voz baja.
Gabriel Ramírez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva16/10/2028
Los sueldos se llevan el 140% de lo que ingresa All Boys
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
27 partidos en Bhayangkara Presisi y los goles han dejado de entrar. All Boys cedió a un portero y observa cómo mejora cada semana la temporada de otro.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gustavo Turraca. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juan Marcoccia será jugador de otro club este fin de semana, y en All Boys las despedidas han empezado en voz baja.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si All Boys puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Barrientos y All Boys acuerdan 2 años más.
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gian Ortega Ocampo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miqueas Pintos, y el técnico lo permitió.
Puesto 4 con 58 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Dos goles y un 9.18 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Juan Pablo Noce y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el All Boys y Alvarado, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En All Boys nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Partido09/09/2028
Tras 9 partidos, All Boys vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 9 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Gimnasia y Tiro; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Nicolás Muñoz tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Juan Pablo Noce estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. All Boys tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Brandon López sale de esa comparación dentro del equipo, y el All Boys se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
El banquillo04/09/2028
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Nicolás Muñoz eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Dos goles y un 9.24 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores07/08/2028
Miqueas Pintos, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.84
Un 7.84 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Juan Pablo Noce estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En All Boys nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Regates completados: 20. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla17/07/2028
Ricardo Blanco choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
All Boys ha hecho la llamada a Lanús. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. All Boys lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 85, y Tristán Suárez pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Brandon López quiere fútbol continental; si el All Boys puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ricardo Blanco estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás Assennato será jugador de otro club este fin de semana, y en All Boys las despedidas han empezado en voz baja.
Santiago Apa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Media liga jugada, puesto 5, 30 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Directiva29/05/2028
Los sueldos se tragan el 104% de los ingresos de All Boys
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Nicolás Muñoz tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
8 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Arsenal fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla08/05/2028
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Barrientos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Gustavo Turraca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla17/04/2028
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Barrientos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Calificado con 7.47. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla10/04/2028
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Barrientos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Pablo Noce, y el técnico lo permitió.
Minuto 90, contra Patronato, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.