Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Barakaldo preguntó y Mérida dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla11/02/2036
Roberto Ortiz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergio Medina, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barakaldo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Ortiz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Roberto Ortiz, y el técnico lo permitió.
En el Barakaldo todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 2‑2, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Alejandro Palop y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla24/12/2035
Kwasi Sibo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El banquillo24/12/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Gonzalo Medina
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barakaldo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Barakaldo, otra semana sin la firma de Kwasi Sibo.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo10/12/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Directiva10/12/2035
En Barakaldo el 92% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Cialdella estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kwasi Sibo, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barakaldo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Barakaldo tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Facundo Vidal ya tiene su respuesta de Barakaldo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Directiva19/11/2035
En Barakaldo no llega nadie hasta que salga alguien
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Barakaldo este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Thiago Cialdella entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gonzalo Medina. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
0‑7 ante Real Sociedad, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
0-7. Caer en una copa es una tarde; caer así es una semana de llamadas a la radio, y el entrenador las oirá todas.
La grada12/11/2035
La grada ya no se calla
«Os seguimos a todas partes y nos dais esto.» 6 de los 30 jugadores del primer equipo lo oyeron al retirarse, y los que no lo oyeron es que no jugaron.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Barakaldo y Real Sociedad, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Plantilla12/11/2035
Kwasi Sibo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Cialdella, y el técnico lo permitió.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Hay exactamente uno de estos por carrera y normalmente no sale así. 1 en el marcador, 7.29 junto al nombre y una grada que no lo había visto nunca coreándolo al final.
Partido03/11/2035
Dani González lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 90. Dani González encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Cacereño pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barakaldo pueden fingir no haber oído.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alejandro Palop y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla05/11/2035
Kwasi Sibo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Dani González. 2‑1 ante Cacereño, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Lorenzo Lischetti lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barakaldo pueden fingir no haber oído.
7.77, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lorenzo Lischetti. 4‑3 ante Real Avilés, y la ovación final fue sobre todo suya.
7 goles en un partido, Lorenzo Lischetti en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Barakaldo ni a Real Avilés.
Plantilla01/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Barakaldo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kwasi Sibo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva03/09/2035
Pasa el cierre con 19 de alta y 12 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Barakaldo hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kwasi Sibo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Athletic Bilbao conserva a su hombre, y Barakaldo vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Cialdella, y el técnico lo permitió.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Barakaldo, otra semana sin la firma de Miguel Clavería.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Sergio Medina
Alejandro Palop y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Barakaldo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kwasi Sibo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Barakaldo preguntó y Barcelona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santino Quinteros firme algo — un contrato en Barakaldo o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo23/07/2035
Uwe Klein se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Barakaldo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barakaldo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El acuerdo con Barcelona está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Alejandro Palop estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla11/06/2035
Ventsi Popov consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ventsi Popov acaba de firmar por el Barakaldo y, por una vez, la respuesta importaba.
Plantilla11/06/2035
Palabras en el entrenamiento del Barakaldo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kwasi Sibo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El Alavés seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Javier Sánchez ha pactado su marcha al Barakaldo, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Barakaldo preguntó y Antequera dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barakaldo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kwasi Sibo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kwasi Sibo, y el técnico lo permitió.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.90, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Barakaldo