18 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Baltika 2 tiene que sacar un resultado de donde sea.
13 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Baltika 2 sabe decir en qué semana.
Artem Shestopalov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Artem Shestopalov lo llamará otra cosa en privado.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
17 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Baltika 2 tiene que sacar un resultado de donde sea.
12 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Baltika 2 sabe decir en qué semana.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Baltika 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 14 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
9 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Baltika 2 sabe decir en qué semana.
Nikita Bozov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Daniel Yegorov puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Baltika 2 saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
15 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 7 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
La grada25/11/2030
La grada ya no se calla
«Os seguimos a todas partes y nos dais esto.» 3 de los 12 jugadores del primer equipo lo oyeron al retirarse, y los que no lo oyeron es que no jugaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia James McAvoy, y el técnico lo permitió.
8 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Baltika 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y James McAvoy entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Nikita Bozov puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Nikita Bozov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sadeeq Abubakar, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y James McAvoy entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Baltika 2 sabe decir en qué semana.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Baltika 2 y Spartak Moscow 2, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Baltika 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Baltika 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Torpedo Vladimir con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
En breve
Notas de los jugadoresOleg Leonov los encaró todo el partido
11 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ocasiones creadas: 11. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Baltika 2 no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Kuban Holding tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Dos goles y un 9.04 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Baltika 2 lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Notas de los jugadores05/08/2030
Ni rastro de nervios en James McAvoy a los 21: 7.72
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. James McAvoy no lo necesitó: 7.72, y parecía el más cómodo del campo.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Baltika 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Akhmat Grozny esperando con una camiseta. En Baltika 2 nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.08 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Nikita Bozov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
La grada29/07/2030
El fondo visitante vuelve contento del campo de otro club
3-1, y una esquina de un campo que no era el suyo desde la que se cantó más que en todo lo demás. Los autocares salieron de madrugada y fuera de ellos nadie va a contarlo.
Los clubes se han dado la mano con Rubin; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La oferta de Sochi por Yaroslav Arbuzov se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Baltika la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ivan Sorokin será jugador de otro club este fin de semana, y en Baltika las despedidas han empezado en voz baja.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla15/07/2030
Palabras en el entrenamiento del Baltika sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nathan Gassama está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Chinonso Offor estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.