La afición se organiza contra la directiva de Bnei Yehuda
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Dan Glazer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bnei Yehuda no han contestado, que también es una forma de contestar.
Well estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Liam Luski ya tiene su respuesta de Bnei Yehuda; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Bnei Yehuda se está agotando.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Well estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Bnei Yehuda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Adam Khan
PlantillaLos informes de entrenamiento de Wilson Harris no son buenos
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Bnei Yehuda irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Mustapha Gbolahan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Bnei Yehuda. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Bnei Yehuda puede pedir y sube el sueldo que Ofir Davidzada puede exigir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bnei Yehuda pueden fingir no haber oído.
Mustapha Gbolahan y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla10/03/2031
Palabras en el entrenamiento del Bnei Yehuda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Well está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bnei Yehuda, otra semana sin la firma de Avi Abada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Adam Khan ha apuntado la fecha.
La afición se organiza contra la directiva de Bnei Yehuda
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Dan Glazer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gil Solomon y Bnei Yehuda acuerdan 3 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bnei Yehuda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ben Weissman estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sulayman Ayuba está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Bnei Yehuda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Quedan 6 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Bnei Yehuda puede pedir y sube el sueldo que Ofek Melika puede exigir.
Ya van 26 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Liam Luski y Bnei Yehuda acuerdan 4 años más.
Mustapha Gbolahan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Beitar Jerusalem se llevó los puntos tras un 1‑2 que costará explicar en la grada.
Plantilla17/02/2031
Palabras en el entrenamiento del Bnei Yehuda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomer Atzili está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Dan Glazer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Bnei Yehuda y Hapoel Beer Sheva, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Ya van 18 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Puesto 13 y 6 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bnei Yehuda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ofir Davidzada estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 15 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Plantilla21/10/2030
Una lesión de rodilla de las peores para Omer Natcho
60 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bnei Yehuda pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
1‑5 para Maccabi Haifa, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Mustapha Gbolahan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Bnei Yehuda y Maccabi Haifa, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Plantilla21/10/2030
Palabras en el entrenamiento del Bnei Yehuda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ofir Davidzada está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una lesión de rodilla de las peores para Omer Natcho
74 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bnei Yehuda pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Bnei Yehuda tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bnei Yehuda pueden fingir no haber oído.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Palabras en el entrenamiento del Bnei Yehuda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Itay Solomon está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Una lesión de rodilla de las peores para Omer Natcho
109 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bnei Yehuda pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑3 contra Hapoel Kiryat Shmona, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva02/09/2030
Cierra el mercado en Bnei Yehuda: 15 de alta, 12 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 15; bajas, 12; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Liam Luski tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Bnei Yehuda preguntó y Maccabi Tel Aviv dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 16 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Bnei Yehuda ha hecho la llamada a Maccabi Tel Aviv. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bnei Yehuda, y no se va a retirar.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Dan Glazer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Tel Aviv conserva a su hombre, y Bnei Yehuda vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Maccabi Tel Aviv le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Liam Luski entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bnei Yehuda pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bnei Yehuda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Bnei Yehuda vuelve a una lista con un nombre tachado.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla22/07/2030
Ofir Davidzada choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo22/07/2030
Sulayman Ayuba se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Bnei Yehuda lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomer Litvinov será jugador de otro club este fin de semana, y en Bnei Yehuda las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bnei Yehuda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla01/07/2030
Palabras en el entrenamiento del Bnei Yehuda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ofir Davidzada está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nehoray Rubin, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Bnei Yehuda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo01/07/2030
Roei Blejer se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Bnei Yehuda lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Liam Luski tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Bnei Yehuda lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Maccabi Tel Aviv, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Dan Glazer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Talleres conserva a su hombre, y Bnei Yehuda vuelve a una lista con un nombre tachado.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Ofir David ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Uri David lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Dan Peretz es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Uri Refaelov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
A Maccabi Tel Aviv le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Bnei Yehuda sobre quién trabaja
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bnei Yehuda pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bnei Yehuda lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Bnei Yehuda ha hecho la parte difícil con Maccabi Petach Tikva, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ofir Davidzada y Bnei Yehuda acuerdan 1 años más.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Plantilla17/06/2030
Ben Weissman consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ben Weissman acaba de firmar por el Bnei Yehuda y, por una vez, la respuesta importaba.
Bnei Yehuda preguntó y Hapoel Beer Sheva dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Ben Weissman tiene 18 años, y Bnei Yehuda lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
En breve
MercadoLa experiencia entra por la puerta de Bnei Yehuda
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Raanana esperando con una camiseta. En Bnei Yehuda nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Dan Glazer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Tel Aviv conserva a su hombre, y Bnei Yehuda vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Liam Luski entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo10/06/2030
Victor Ntokon se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Bnei Yehuda lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Zamno Tasra deja Bnei Yehuda por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Bnei Yehuda tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
El banquillo20/05/2030
Golan Beni se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Bnei Yehuda lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bnei Yehuda, y no se va a retirar.
Dan Glazer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Golan Beni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Liam Luski ha apuntado la fecha.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bnei Yehuda, y no se va a retirar.
Mustapha Gbolahan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Golan Beni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Abed Yassin firme algo — un contrato en Bnei Yehuda o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Liam Luski ha apuntado la fecha.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bnei Yehuda, otra semana sin la firma de Victor Ntokon.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Bnei Yehuda nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bnei Yehuda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Zamno Tasra
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomer Litvinov será jugador de otro club este fin de semana, y en Bnei Yehuda las despedidas han empezado en voz baja.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Tomer Litvinov ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Dan Glazer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/03/2030
Palabras en el entrenamiento del Bnei Yehuda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Golan Beni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bnei Yehuda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bnei Yehuda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Liam Luski entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Abed Yassin firme algo — un contrato en Bnei Yehuda o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Roei Blejer está en ella.
En breve
El banquilloA Wilson Harris le han prometido minutos
PlantillaLos informes de entrenamiento de Yonatan Dabbur no son buenos
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bnei Yehuda lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Dan Glazer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sulayman Ayuba está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Bnei Yehuda. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
El banquilloAlmog Elshtein llama a la puerta del técnico
Mustapha Gbolahan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Roei Blejer, y el técnico lo permitió.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Liam Luski ha apuntado la fecha.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bnei Yehuda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bnei Yehuda no han contestado, que también es una forma de contestar.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Bnei Yehuda tiene que sacar un resultado de donde sea.
Dan Glazer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Bnei Yehuda y de Hapoel Tel Aviv por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bnei Yehuda pueden fingir no haber oído.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Dan Glazer y Bnei Yehuda acuerdan 2 años más.
Mustapha Gbolahan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Bnei Yehuda preguntó y Maccabi Haifa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Matan Cohen será jugador de otro club este fin de semana, y en Bnei Yehuda las despedidas han empezado en voz baja.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Avi Solomon lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Lior Weissman lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Ori Levy lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Bnei Yehuda nadie finge estar haciéndolo.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Stav Nachmani está en marcha
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Bnei Yehuda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Mustapha Gbolahan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Tel Aviv conserva a su hombre, y Bnei Yehuda vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla06/08/2029
Golan Beni choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bnei Yehuda, otra semana sin la firma de Oz Bilu.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Bnei Yehuda nadie finge estar haciéndolo.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Bnei Yehuda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Matan Cohen está en ella.