Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Valdemar Byskov será jugador de otro club este fin de semana, y en Santa Fe las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santa Fe cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores18/08/2036
Noventa minutos de Gustavo Nunes en su mejor versión
Calificado con 8.42. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Santa Fe.
Puesto 3, 66 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
Abdoulie Manneh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Miguel Agámez quiere fútbol continental; si el Santa Fe puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jacaré estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santa Fe nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Gustavo Nunes quiere fútbol continental; si el Santa Fe puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Lucas Ortíz ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jacaré estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Real Santander esperando con una camiseta. En Santa Fe nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santa Fe nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santa Fe no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santa Fe pueden fingir no haber oído.
7.73, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Abdoulie Manneh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Maximiliano González ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
$480.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Independiente Medellin pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Santa Fe ha hecho la parte difícil con Junior, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santa Fe la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Juan Manuel Rengifo era uno de los motivos por los que la gente venía, y $14.6M no sustituye eso por sí solo.
Santa Fe ha acudido a Toluca con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Santa Fe lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta de Millonarios por David Martínez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $536.2K de lo que el Santa Fe pagó por Jordan Barrera es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Marco Libra no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Puesto 3, 37 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Didier Palacios será jugador de otro club este fin de semana, y en Santa Fe las despedidas han empezado en voz baja.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Santiago García Rossi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luka Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santa Fe pueden fingir no haber oído.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Yojan Garcés lo produjo, y el 8.57 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Puesto 3, 25 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Didier Palacios será jugador de otro club este fin de semana, y en Santa Fe las despedidas han empezado en voz baja.
Santiago García Rossi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla21/04/2036
Palabras en el entrenamiento del Santa Fe sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luka Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
9 goles en un partido, Yojan Garcés en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Santa Fe ni a Atletico Bucaramanga.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santa Fe lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ignacio Serpa será jugador de otro club este fin de semana, y en Santa Fe las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Santa Fe la escuchó como otra cosa.
Santiago García Rossi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/04/2036
Luka Romero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Santa Fe puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luka Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Atletico Nacional seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Saba Kharebashvili ha pactado su marcha al Santa Fe, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Notas de los jugadores17/03/2036
Luka Romero jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.23. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santa Fe no han contestado, que también es una forma de contestar.
La oferta de Hearts of Oak por Emmanuel Mensah se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Mercado21/01/2036
Puede que el Santa Fe no pueda darle a Jacaré lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jacaré quiere fútbol continental; si el Santa Fe puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santa Fe cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Maximiliano González lo ha hecho, en Santa Fe, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla21/01/2036
Luka Romero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
7 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Jaguares esperando con una camiseta. En Santa Fe nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Santa Fe lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santa Fe escucha una frase así exactamente como está construida.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Maxim Marandici está viviendo esa versión en el Santa Fe, y suele notarse en el primer mes.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Soumaïla Diabaté ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Santa Fe se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yeferson Moreno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santa Fe nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alejandro Restrepo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/11/2035
Luka Romero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Santa Fe puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
El banquillo19/11/2035
Felipe Zenobio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santa Fe lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Andrey se lesiona los ligamentos de la rodilla: 100 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 100 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Bragantino dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Directiva05/11/2035
La directiva del Bragantino convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bragantino lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Notas de los jugadores05/11/2035
José Hurtado, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.34
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.34 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Jacaré marcó, fue calificado con 7.48 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bragantino nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Bragantino sobre quién trabaja
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bragantino pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bragantino no han contestado, que también es una forma de contestar.
John Kennedy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y José Hurtado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Hurtado, y el técnico lo permitió.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Victoria por 1‑0 ante Once Caldas, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santa Fe pueden fingir no haber oído.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santa Fe la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Dos goles y un 8.52 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.28 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Tigres esperando con una camiseta. En Santa Fe nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Puesto 2, 59 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santa Fe nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La racha sin perder llega a 11. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Santiago García Rossi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla09/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Santa Fe sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luka Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Partido07/07/2035
Tras 4 partidos, Santa Fe vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 4 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Atletico Nacional; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Patriotas esperando con una camiseta. En Santa Fe nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santa Fe no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santa Fe la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Santa Fe ofreció $8.9M; Olimpia dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Partido23/06/2035
Otra más recogida lejos de casa
6 seguidas fuera para el Santa Fe. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Santiago García Rossi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luka Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Santa Fe lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Santa Fe ha acudido a Olimpia con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
$2.1M sobre la mesa de Millonarios. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santa Fe cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La oferta de Cuiabá por Jacaré se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santa Fe pueden fingir no haber oído.
El nombre de Alexander Aravena ha aparecido en conversaciones de las que Santa Fe no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Alexander Aravena estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla04/06/2035
Luka Romero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maximiliano Porcel, y el técnico lo permitió.
Media liga jugada, puesto 2, 46 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
33 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santa Fe pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Victoria por 2‑0 ante Envigado, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Puesto 2, 39 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santa Fe nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
En breve
PlantillaLuka Romero choca con un compañero por las exigencias
41 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santa Fe pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Jacaré marcó, fue calificado con 7.98 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santa Fe escucha una frase así exactamente como está construida.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Boubakar Dembaga será jugador de otro club este fin de semana, y en Santa Fe las despedidas han empezado en voz baja.
Alexander Aravena estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Maximiliano Porcel quiere fútbol continental; si el Santa Fe puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Plantilla07/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Santa Fe sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luka Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
66 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santa Fe pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Andrés Arroyo será jugador de otro club este fin de semana, y en Santa Fe las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santa Fe pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Plantilla16/04/2035
Luka Romero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Nelson Deossa ya tiene su respuesta de Santa Fe; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Nicolas Sinisterra se lesiona los ligamentos de la rodilla: 91 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 91 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». New York City tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santa Fe nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alexander Aravena y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
100 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santa Fe pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
2‑1 ante Junior, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Dos goles y un 8.51 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
La oferta de Inter Miami CF por Juan Sebastián Toncel se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Santa Fe puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Plantilla19/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Santa Fe sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luka Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
107 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santa Fe pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La oferta de St. Louis CITY SC por Jacaré se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santa Fe pueden fingir no haber oído.
Alexander Aravena estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luka Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago García Rossi, y el técnico lo permitió.
Nicolas Sinisterra se lesiona los ligamentos de la rodilla: 114 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 114 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Quedaban 88 minutos y Deportivo Cali tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Santa Fe no se detuvo a dar explicaciones.
Dos goles y un 8.19 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los debuts se sobreviven, no se disfrutan. Este se disfrutó: 7.94, 0 goles y un entrenador al que ya le preguntan si vuelve a ser titular la semana que viene.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santa Fe cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santa Fe nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Santa Fe sobre quién trabaja
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santa Fe lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Luka Romero quiere fútbol continental; si el Santa Fe puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alexander Aravena y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla19/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Santa Fe sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luka Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Yojan Garcés. 1‑0 ante Atletico Nacional, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Santa Fe lo saben.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Braga tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santa Fe no han contestado, que también es una forma de contestar.
Contrato nuevo para el hombre del banquillo, y lo más claro que puede decir una directiva sin convocar una rueda de prensa. Prometer estabilidad sale barato; darla, no.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Leandro Lucero ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santa Fe, y no se va a retirar.
La persecución de Carlos Eduardo terminó con $670.0K cambiando de manos y Alianza Petrolera sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Alexander Aravena y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Duron van Bennekom ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Santa Fe preguntó y La Equidad dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santa Fe pueden fingir no haber oído.
Andrés Arroyo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jesus Sinisterra será jugador de otro club este fin de semana, y en Santa Fe las despedidas han empezado en voz baja.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santa Fe escucha una frase así exactamente como está construida.
Plantilla16/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Santa Fe sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luka Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.