La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Dinamo Barnaul, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Matevž Kukovec puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Nil Tsaryov vuelve a Strogino con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Strogino pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Dinamo Barnaul pueden fingir no haber oído.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Dinamo Barnaul, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Dinamo Barnaul saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaArtem Malfanov conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Dinamo Barnaul pueden fingir no haber oído.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Dinamo Barnaul, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Dinamo Barnaul, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.