«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zenit Penza, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Maksim Yermakov será jugador de otro club este fin de semana, y en Zenit Penza las despedidas han empezado en voz baja.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Dinamo Barnaul lo dice, y a nadie en Zenit Penza le divierte adivinarlo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Zenit conserva a su hombre, y Zenit Penza vuelve a una lista con un nombre tachado.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Bulat Abdulzhalilov ya tiene su respuesta de Zenit Penza; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Zenit Penza ha hecho la llamada a Yenisey. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit Penza, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Artem Shirokov se lesiona los ligamentos de la rodilla: 52 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 52 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zenit Penza, y no se va a retirar.
Dmitry Redkovich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sulaiman Yusuf estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Quedan 11 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Artem Shirokov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zenit Penza hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 3, 46 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Dmitry Redkovich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Plantilla05/04/2032
Palabras en el entrenamiento del Zenit Penza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sulaiman Yusuf está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Bulat Abdulzhalilov está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zenit Penza pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Zenit Penza no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit Penza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla22/03/2032
Sulaiman Yusuf choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva22/03/2032
Los sueldos se llevan el 252% de lo que ingresa Zenit Penza
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Dos goles y un 8.79 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ruslan Slepuzhnikov será jugador de otro club este fin de semana, y en Zenit Penza las despedidas han empezado en voz baja.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Georgy Karginov lo produjo, y el 7.94 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.95 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Bulat Abdulzhalilov y Zenit Penza acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit Penza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zenit Penza y de Arsenal Tula 2 por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Zenit Penza preguntó y Spartak Moscow dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Zenit Penza sobre quién trabaja
Notas de los jugadoresMusa Saifutdinov en cifras de sobresaliente
Bulat Abdulzhalilov había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Dinamo Bryansk le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Bulat Abdulzhalilov lo produjo, y el 8.10 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Maksim Yermakov será jugador de otro club este fin de semana, y en Zenit Penza las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Bulat Abdulzhalilov y Zenit Penza acuerdan 4 años más.
En el Zenit Penza todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Zenit Penza lo saben.
Plantilla02/02/2032
Palabras en el entrenamiento del Zenit Penza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sulaiman Yusuf está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
26 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Zenit Penza pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Rotor 2 querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Zenit Penza fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zenit Penza, y no se va a retirar.
Participación en 2 goles, de un futbolista que se pasó los noventa minutos haciendo lo que un entrenador quiere de verdad: estar donde el balón iba a acabar. 7.89 junto a su nombre.
Plantilla19/01/2032
Sulaiman Yusuf choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
2 goles en veinte minutos con Bulat Abdulzhalilov en medio de todo, y Rotor 2 sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
47 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zenit Penza pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sulaiman Yusuf estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva29/12/2031
En Zenit Penza el 324% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 6.87, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Zenit Penza tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
El banquillo29/12/2031
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Zenit Penza tampoco lo escondía nadie.
En breve
El banquilloRoman Khadjiev llama a la puerta del técnico
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Zenit Penza?
61 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zenit Penza pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Konstantin Troyanov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo15/12/2031
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Zenit Penza tampoco lo escondía nadie.
50 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Zenit Penza pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Rodina 2 querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑2, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Zenit Penza fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Resuelto internamente, que es la fórmula que usa un club cuando prefiere que nadie pregunte dos veces. Le pondrán una multa, pedirá perdón y jugará el sábado.
7 goles en un partido, Bulat Abdulzhalilov en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Zenit Penza ni a Rodina 2.
131 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Zenit Penza pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Plantilla06/10/2031
Palabras en el entrenamiento del Zenit Penza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sulaiman Yusuf está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Valentin Shubin. 2‑1 ante Dinamo Bryansk, y la ovación final fue sobre todo suya.
Directiva06/10/2031
Los sueldos se tragan el 275% de los ingresos de Zenit Penza
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Calificado con 7.70. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Dos goles y un 8.31 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit Penza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit Penza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Spartak Moscow conserva a su hombre, y Zenit Penza vuelve a una lista con un nombre tachado.
Ocasiones creadas: 13. Nada en el acta y todo en el partido: el pase antes del pase, una y otra vez, hasta que la defensa dejó de adivinar.
El banquillo22/09/2031
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
7.10, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit Penza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La camiseta todavía le queda bien. Musa Saifutdinov está de vuelta en Zenit Penza, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit Penza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Yenisey conserva a su hombre, y Zenit Penza vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bekkhan Aliev, y el técnico lo permitió.
SKA Khabarovsk 2 querrá olvidar esto cuanto antes: 11‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Zenit Penza fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zenit Penza hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit Penza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.31 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Konstantin Troyanov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 96 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Roman Khadjiev estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Zenit Penza trata con un hombre que quiere otro país.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.