48 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mixto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Jean Acosta y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla06/12/2027
Matias Ludueña es el mejor joven del mes en la categoría
Con 21 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Mixto se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Una consulta de cesión a Juazeirense: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Pedro Cobra está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mixto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Joazi firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
Notas de los jugadoresOswaldo Juninho los va pasando de uno en uno
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Mixto lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Puesto 3, 34 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Joazi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.99 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Un nombre más en la lista: Arda ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Enzo Maidana. La respuesta de Mixto no ha cambiado. De momento.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Mixto lo saben.
Una media de 7.05 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Mixto tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva09/08/2027
Los sueldos se tragan el 181% de los ingresos de Mixto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Partido17/07/2027
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Mixto. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Joazi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luidy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Mixto tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
El banquillo14/06/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Vinícius Pacheco eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Mixto lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Gabriel Gorgulho sale de esa comparación dentro del equipo, y el Mixto se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
El banquillo07/06/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Vinícius Pacheco eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Mixto trata con un hombre que quiere otro país.
En el Mixto todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 40 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Enzo Maidana entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mixto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a William Menezes
El banquilloEl técnico planta su bandera en Joel Lew
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mixto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Mixto se está agotando.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Mixto lo saben.
Joazi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luidy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Mixto querrían reconocer. Se le nota los sábados.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla22/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luidy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Menezes, y el técnico lo permitió.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Mixto tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mixto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Mixto hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Tarcísio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Enzo Maidana entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Mixto. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
PlantillaDudas sobre Jia Weiwei en los entrenamientos
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Mixto nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jia Weiwei, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mixto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La operación que iba a llevar a Luidy al Floresta se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Mixto con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia João Matos, y el técnico lo permitió.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Mixto no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y William Menezes ha apuntado la fecha.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Mixto no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se llevan el 224% de lo que ingresa Mixto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Varolo, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mixto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mixto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Plantilla28/12/2026
Pedro Cobra se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Mixto lo saben, y también todos los que lo ven.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Mixto tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Una temporada para mirar al jugador de otro: Pedro Cobra llega de Atlético Mineiro con algo que demostrar y un billete de vuelta en el cajón. Las buenas cesiones enriquecen a todos; esta empieza el sábado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Mixto ha hecho la parte difícil con Atlético Mineiro, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Novorizontino: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Mixto no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Joazi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mixto preguntó y GAS dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Luidy firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Mixto no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
En breve
El banquilloNatan Alves llama a la puerta del técnico
Tarcísio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
23 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que William Menezes
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Mixto nadie finge estar haciéndolo.
Joazi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Vinícius Pacheco salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Joazi firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Tarcísio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Calificado con 4.25. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Luidy. 1‑0 ante Pouso Alegre, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores21/09/2026
Luidy jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.06. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Vinícius Pacheco podía permitirse ser generoso.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Mixto reconocería. Los sábados se nota.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianfranco Ojeda firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloA Jia Weiwei no le gusta su puesto de trabajo