Pablo Giménez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cartagena se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Martinicorena será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Cartagena ofreció $280.0K; Atlético Madrid dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaIgnacio Liberato choca con un compañero por las exigencias
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cartagena pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cartagena lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La oferta de Pirin Blagoevgrad por Borislav Smilyanski se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cartagena ha hecho la parte difícil con Espanyol, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La oferta llegó a Atlético Madrid esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Cartagena preguntó y Girona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaIgnacio Liberato choca con un compañero por las exigencias
Lugo querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Cartagena fue despiadado como lo son los equipos buenos.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Eli Solomon lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Puesto 11 con 62 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Barcelona ha aceptado el dinero. Lo que Cartagena no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Anders Molund será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
$800.0K sobre la mesa de Córdoba. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cartagena ha hecho la parte difícil con Córdoba, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Martinicorena será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Anders Molund y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla29/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.89 en la ficha, y la afición del Cartagena se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo29/05/2034
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Eli Solomon, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Cartagena lo saben.
Plantilla15/05/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Cartagena
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Alejo Miro ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Anders Molund y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Coke Carrillo, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Cartagena, otra semana sin la firma de Miki Bosch.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cartagena se está agotando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
0‑1 para Algeciras, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla01/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Federico Piermattei está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores01/05/2034
Ignacio Liberato jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.03. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yacine Goudjil será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Martinicorena, y el técnico lo permitió.
El banquillo24/04/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Zico Buurmeester
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista pidiendo un escenario más pequeño, menos cámaras y una grada que no se gire. No es debilidad y casi siempre se cuenta como si lo fuera.
El banquillo24/04/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Eli Solomon salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mamadou Aliou Diallo será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Yacine Goudjil ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Samir Meza quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Anders Molund y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.70 en la ficha, y la afición del Cartagena se fue a casa repitiendo un nombre.
Plantilla17/04/2034
5 caras nuevas y el Cartagena todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Minuto 87, medio estadio ya camino de la salida, y Ignacio Liberato decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Cádiz no le quedó tiempo para responder.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ignacio Liberato lo produjo, y el 8.21 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Mamadou Aliou Diallo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Miki Bosch está viviendo esa versión en el Cartagena, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla10/04/2034
Anders Molund choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«He visto a esta plantilla. Hay más de lo que dice la tabla». Primera rueda de prensa, primera promesa: Eli Solomon hizo la que hace todo técnico nuevo, y ahora viene la parte en la que se comprueba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cartagena hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Martinicorena será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Anders Molund estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Mamadou Aliou Diallo ya tiene su respuesta de Cartagena; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejo Miro será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Cartagena cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Cartagena saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Coke Carrillo ha apuntado la fecha.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lucas Ymbert será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva13/03/2034
Sigue sin haber nombre sobre la puerta en Cartagena
Día 12 de la vacante. Se ha puesto precio a candidatos, se les ha tanteado y se les ha descartado en silencio — y el balance del interino empieza a ser un argumento por sí solo.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Cartagena, otra semana sin la firma de Anders Molund.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Martinicorena será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Anders Molund estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla06/03/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Anders Molund estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lucas Ymbert estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Calificado con 7.95. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Una lesión de rodilla de las peores para Lucas Ymbert
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cartagena pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 20 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Las normas lo permiten y escuece igual. Mamadou Aliou Diallo ha acordado condiciones con el Gimnàstic para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Lucas Ymbert se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$270.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Cádiz pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Plantilla13/02/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Barcelona conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cartagena se está agotando.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 41 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El acuerdo con Barcelona está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Lucas Ymbert ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Anders Molund y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla30/01/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La afición se organiza contra la directiva de Cartagena
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Anders Molund y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/01/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Coke Carrillo, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cartagena hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Objetivos de mercado16/01/2034
Traspaso cerrado, contrato pendiente para José Carrasco
Cartagena y Atlético Madrid han fijado $960.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Martín Farías estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Anders Molund estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cartagena hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Levante querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Cartagena fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cartagena ha hecho la parte difícil con Espanyol, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Cartagena preguntó y Girona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 69 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un nombre más en la lista: Celta ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Diego Rodríguez. La respuesta de Cartagena no ha cambiado. De momento.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Las normas lo permiten y escuece igual. Diego Rodríguez ha acordado condiciones con el Mallorca para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 76 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Anders Molund estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El banquillo19/12/2033
Áron Yaakobishvili se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cartagena lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 90 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 9.47 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Anders Molund estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
En breve
Notas de los jugadoresLucas Ymbert los va pasando de uno en uno
El banquilloYacine Goudjil se lleva el toque del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El Mallorca seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Stenn de Mol ha pactado su marcha al Cartagena, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Plantilla05/12/2033
Anders Molund choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ignacio Liberato. 1‑0 ante Mérida, y la ovación final fue sobre todo suya.
El ánimo en el Cartagena ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 104 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
Anders Molund y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/11/2033
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloEl técnico pone a Stepan Laskin de ejemplo
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 111 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejo Miro será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Lucas Ymbert y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Coke Carrillo, y el técnico lo permitió.
0‑1 para Cádiz, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo21/11/2033
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
En breve
Notas de los jugadoresLucas Ymbert los encaró todo el partido
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El Andorra seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Antoine Livemont ha pactado su marcha al Cartagena, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Anders Molund estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Cartagena donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Cartagena ha sido explícito sobre la situación de Abdelkader Belharrane, que es más de lo que reciben muchos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Anders Molund entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 101. Algeciras repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Anders Molund y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ignacio Liberato. 1‑0 ante Elche, y la ovación final fue sobre todo suya.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 139 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 8.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Farid El Melali estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Anders Molund estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/10/2033
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo17/10/2033
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Esteban Crespel: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Cartagena necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Martín Farías ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En el Cartagena todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Yacine Goudjil está viviendo esa versión en el Cartagena, y suele notarse en el primer mes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El Ponferradina seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Tobias Haahr ha pactado su marcha al Cartagena, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Rodríguez, y el técnico lo permitió.
En breve
PlantillaFarid El Melali choca con un compañero por las exigencias
Martín Farías estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Liberato estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Sevilla conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Diego Rodríguez vuelve a Cartagena con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Directiva05/09/2033
Cierra el mercado en Cartagena: 29 de alta, 24 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 29; bajas, 24; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cartagena ha hecho la parte difícil con Cádiz, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
$340.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Cádiz pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Mirandés conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cartagena la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejo Miro será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Cartagena ha acudido a Cádiz con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
$480.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Atlético Madrid pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Cartagena y Sabadell, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cartagena se está agotando.
Un nombre más en la lista: Alavés ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Diego Rodríguez. La respuesta de Cartagena no ha cambiado. De momento.
Cartagena ha acudido a Cádiz con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Plantilla15/08/2033
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cartagena preguntó y Rayo Vallecano dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Una consulta de cesión a Real Sociedad: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
La afición se organiza contra la directiva de Cartagena
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Cartagena todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Directiva08/08/2033
La directiva del Cartagena convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Tarazona esperando con una camiseta. En Cartagena nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nico Serrano y Cartagena acuerdan 3 años más.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cartagena ha hecho la parte difícil con Barcelona, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Martín Farías y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla08/08/2033
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Logan Costa
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
El acuerdo con Barcelona está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Cartagena ha acudido a Cádiz con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Martín Farías estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cartagena ofreció $91.0K; Mérida dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Plantilla25/07/2033
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Liberato está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cartagena preguntó y Betis dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La afición se organiza contra la directiva de Cartagena
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes se han dado la mano con Gijón; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Cartagena la escuchó como otra cosa.
Cartagena ofreció $130.0K; Zaragoza dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Plantilla11/07/2033
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Zico Buurmeester está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Barcelona conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Real Madrid le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
La aritmética está terminada y la temporada también. Un verano duro empieza antes de tiempo, y el calendario del año que viene se leerá como otro deporte.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Cartagena escucha una frase así exactamente como está construida.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Dudu acaba de firmar por el Cartagena y, por una vez, la respuesta importaba.
$130.0K sobre la mesa de Zaragoza. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cartagena se está agotando.
Plantilla23/05/2033
Manuel Vázquez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 29 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 29 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 16 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cartagena se está agotando.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Stiven Shpendi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cartagena nadie finge estar haciéndolo.
Plantilla28/03/2033
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejo Miro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
17 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Cartagena tiene que sacar un resultado de donde sea.
1‑4 para Real Madrid, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Cartagena ofreció $4.2M; Cádiz dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla14/02/2033
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Zico Buurmeester está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Gian Piaggio ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Cartagena se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cartagena hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Niko Kovač ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Derrota por 1‑3, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla18/10/2032
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rajmund Tóth está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Taylor Richards estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Notas de los jugadores18/10/2032
Nico Serrano hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.09
11 acciones combinadas y 7.09. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Cartagena y de Sevilla por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Zico Buurmeester estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Celta conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Àlex Ortiz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 14 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Santino Crego se compromete con Cartagena 5 años más.
Plantilla30/08/2032
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Zico Buurmeester está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cartagena preguntó y Real Madrid dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.