«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Goianésia pueden fingir no haber oído.
Rodrygo Batista estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La persecución de Luís Fernando terminó con $62.0K cambiando de manos y Fluminense sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Santos conserva a su hombre, y Goianésia vuelve a una lista con un nombre tachado.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Goianésia donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Goianésia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La cifra bajó y aun así vino, lo que en este deporte es o un gesto romántico o un mercado diciéndole algo a alguien. El tiempo dirá cuál, y el vestuario tendrá una opinión mucho antes.
En breve
La gradaLa afición se pronuncia sobre Éder Bezerra
El banquilloEl técnico sale a defender a Rafael Lopes
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Goianésia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Rodrygo Batista y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Portuguesa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rafael Borges, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Douglas Lima firme algo — un contrato en Goianésia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloFelipe Rangel llama a la puerta del técnico
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Partido31/10/2026
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Goianésia. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Carlos Alves está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Éder Bezerra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Renato Moreira la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑0, José Pacheco podía permitirse ser generoso.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Douglas Lima firme algo — un contrato en Goianésia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Rafael Borges
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Goianésia pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.81 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goianésia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Eduardo Neves, y el técnico lo permitió.
10 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresLeonardo Alves los va pasando de uno en uno
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Goianésia, y no se va a retirar.
Rodrygo Batista y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Goianésia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Tiene 18 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Goianésia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Matheus Soares sale de esa comparación dentro del equipo, y el Goianésia se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Goianésia de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Goianésia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
David Montero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 18 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dos goles y un 8.22 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Éder Bezerra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla24/08/2026
Carlos Mendes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo24/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». José Pacheco, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luiz Cunha, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Paulo Assis
Luverdense querrá olvidar esto cuanto antes: 10‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Goianésia fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Plantilla17/08/2026
Una lesión de rodilla de las peores para David Montero
25 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Goianésia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Renato Moreira lo produjo, y el 8.17 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Terminó 1-4. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Notas de los jugadores17/08/2026
Noventa minutos de Éder Bezerra en su mejor versión
Calificado con 9.93. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Goianésia.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Leonardo Alves quiere fútbol continental; si el Goianésia puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Rodrygo Batista estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Goianésia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». José Pacheco no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Goianésia tampoco lo escondía nadie.
Le quedan 24 meses y no ha habido ni una palabra de oferta. El club que deja negociar al calendario acaba perdiendo contra el calendario.
Plantilla03/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Goianésia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Batista está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Pouso Alegre defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.