Roberto Ramirez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sergio Ceballos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergio Ceballos, y el técnico lo permitió.
Empate en el minuto 87, tras una tarde que Veracruz tenía prácticamente cerrada. Chiapas lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
16 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
9 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Veracruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Morelia obligó a Veracruz a sudarlo, pero el marcador decía 1‑0 al final y la tabla no pregunta cómo.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Veracruz sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonel Müller está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Moreno, y el técnico lo permitió.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.74 en la ficha, y la afición del Veracruz se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Andres Guardado, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Alexis Guardado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El banquillo09/11/2026
Alexis Guardado se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Veracruz lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Veracruz saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nadie en el Veracruz insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Veracruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista que quiere un estadio más pequeño, menos cámaras y una grada que no se vuelva en contra. No es debilidad, y rara vez se cuenta como otra cosa.
Alan Mendoza llega con 33 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
19 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Veracruz pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Veracruz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
6.99, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
7 goles en un partido, Alexis Guardado en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Veracruz ni a Cruz Azul.
Roberto Ramirez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Gabriel Martin se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Veracruz escucha una frase así exactamente como está construida.
Roberto Ramirez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla12/10/2026
Leonel Müller choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Miguel Aguilar llega con 33 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Veracruz puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Roberto Ramirez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
0‑1 para Monterrey, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla05/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Veracruz
13 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Andres Guardado salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Veracruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergio Ceballos, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Andres Guardado tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Miguel Moreno ya tiene su respuesta de Veracruz; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Veracruz donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Lo más difícil de tener 17 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Fernando Pineda no lo necesitó: 7.80, y parecía el más cómodo del campo.
La oferta llegó a Leon esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Veracruz preguntó y Santos Laguna dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $2.5M: un club que quiere a Valentín Gauthier lo suficiente como para preguntar dos veces.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Veracruz ha hecho la parte difícil con Toluca, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ivan Herrera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
MercadoInter están a punto de descolgar el teléfono