1‑5 para Elect Sport, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Aiglons y Elect Sport, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Yannick Saleh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 121% de lo que ingresa Aiglons
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Plantilla30/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Aiglons sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Brahim Djimet está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ahmat Ndoram tras el 1‑5, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Yannick Masra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brahim Djimet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Ahmat Ndoram ante una sala que ya las había oído.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alboury Aboubakar. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Yannick Saleh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Plantilla16/11/2026
Un joven del Aiglons se lleva el premio al mejor sub-21
Brahim Djimet tiene 17 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Regates completados: 11. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Aiglons lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.
Nadie en el Aiglons insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
0‑4 ante Galactik, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. AS Etat Major siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Aiglons le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Notas de los jugadores09/11/2026
Ni rastro de nervios en Brahim Djimet a los 17: 8.74
Lo más difícil de tener 17 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Brahim Djimet no lo necesitó: 8.74, y parecía el más cómodo del campo.
La grada09/11/2026
El Galactik desmonta al Aiglons y la ciudad pide explicaciones
Terminó 0-4. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Yannick Masra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 17 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Aiglons no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Aiglons cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Brahim Djimet entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Stars Jeunes Talents, y no se va a retirar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Stars Jeunes Talents dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Mahamat Tokindang y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hassan Tokindang estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Idriss Mahamat, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Stars Jeunes Talents, y 3 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Hassan Mbainaissem ante una sala que ya las había oído.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Aiglons, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Aiglons no han contestado, que también es una forma de contestar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 23 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Dos goles y un 9.66 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alboury Aboubakar lo produjo, y el 8.02 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 4 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 17 años que siente suyo. Brahim Djimet la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Djibrine Djimet ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Oumar Abba lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Stars Jeunes Talents pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Ahmat Ngaradoumbe tiene 23 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Narcisse Haroun y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Stars Jeunes Talents desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Aiglons sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Narcisse Ngaradoumbe, y el técnico lo permitió.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Mahamat Tokindang puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Stars Jeunes Talents, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Aiglons ha hecho la parte difícil con AS Etat Major, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Yannick Saleh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Aiglons ha hecho la llamada a AS Etat Major. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Idriss Djimet se compromete con Aiglons 3 años más.
Plantilla24/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Aiglons sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Djibrine Djimet está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Stars Jeunes Talents cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AS Etat Major conserva a su hombre, y Stars Jeunes Talents vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Moussa Abakar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A AS Algoy le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Adam Adoum y Stars Jeunes Talents acuerdan 3 años más.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Narcisse Ngaradoumbe puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Aiglons ha hecho la parte difícil con Stars Jeunes Talents, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Yannick Masra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Aiglons ha hecho la llamada a AS Algoy. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Abdoulaye Mbainaissem estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Hassan Allamine ya tiene su respuesta de Aiglons; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Una prueba de temporada entera: Stars Jeunes Talents sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Aiglons. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
En breve
El banquilloIdriss Djimet llama a la puerta del técnico
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Stars Jeunes Talents lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Stars Jeunes Talents ha hecho la parte difícil con AS Algoy, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Narcisse Haroun estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AS Etat Major conserva a su hombre, y Stars Jeunes Talents vuelve a una lista con un nombre tachado.
Stars Jeunes Talents ha hecho la llamada a AS Etat Major. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.