Palabras en el entrenamiento del Horizonte sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vinícius Araujo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Horizonte preguntó y Maricá dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Horizonte ha hecho la llamada a Bahia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Horizonte ha hecho saber al mercado que César Bezerra está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de César Bezerra. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Horizonte tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Plantilla21/12/2026
Los informes de entrenamiento de Mosquito no son buenos
Un mal sábado se perdona; un mal martes se elige. El nivel ha bajado, y en un edificio donde todos miran a todos, se ha notado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. São Luiz ha hecho la parte difícil con Horizonte, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Mario Sandoval y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gustavo Guedes y São Luiz acuerdan 4 años más.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Éder Gomes lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Una consulta de cesión a São Bernardo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Tiene 17 años y nadie en São Luiz lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Henrique Moritz tiene 17 años, y São Luiz lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Horizonte lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Horizonte se ha beneficiado de él.
Horizonte lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en GAS, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Horizonte ha hecho la llamada a Atlético Goianiense. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Horizonte ha hecho la llamada a Central. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Trator entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Plantilla07/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Horizonte sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vinícius Araujo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Horizonte tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Mateus Mendes está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Horizonte saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Paulista y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Caio Figueiredo no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Horizonte tampoco lo escondía nadie.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Notas de los jugadores31/08/2026
Las ocasiones llegaron y se fueron para Pedro Andrade
10 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.