Tiago Porto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La firma más fácil de mi carrera.» Wang Shixin y Goiânia acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Guilherme Porto no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Goiânia tampoco lo escondía nadie.
14 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Leão ya tiene su respuesta de Goiânia; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Tiago Porto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sérgio Gomes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Plantilla12/10/2026
Los informes de entrenamiento de Samuel Lopes no son buenos
Un mal sábado se perdona; un mal martes se elige. El nivel ha bajado, y en un edificio donde todos miran a todos, se ha notado.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Goiânia la diferencia se ve desde la última fila.
Ocupa el puesto 15 y estará esperando. Fuera de casa es donde una temporada enseña su verdadero carácter, y este equipo tiene algo que demostrar sobre el suyo.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Júnior Tavares
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Goiânia, y no se va a retirar.
1 para Samuel Lopes, calificado con 7.98, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Júnior Tavares quiere fútbol continental; si el Goiânia puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Tiago Porto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Danilo Oliveira estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Guilherme Porto tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Wesllen Reis: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Goiânia necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Samuel Lopes. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Leão ha apuntado la fecha.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. João Guimarães no lo necesitó: 9.58, y parecía el más cómodo del campo.
Dos goles y un 8.33 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La grada17/08/2026
Una goleada en copa ante el Vila Nova deja al Goiânia dando explicaciones
0-4, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Samuel Lopes marcó, fue calificado con 7.71 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.