«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gostaresh Foulad pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 9.18 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Majid Nekounam se ha ido, en las cuentas hay $950.0K más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
La oferta de Esteghlal por Shahriar Moharrami se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Vouria Dejagah no lo necesitó: 9.10, y parecía el más cómodo del campo.
Ehsan Nekounam estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 goles en un partido, Milad Shojaei en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Gostaresh Foulad ni a Siah Jamegan.
Todos han dejado de fingir: Sepahan hará la llamada por Majid Nekounam esta semana. En Gostaresh Foulad tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Milad Shojaei
Vouria Dejagah, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.64
Un 7.64 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Ehsan Nekounam y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles en un partido, Milad Shojaei en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Gostaresh Foulad ni a Persepolis.
2‑4 para Persepolis, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla10/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Gostaresh Foulad sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Shahriar Moharrami está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Gostaresh Foulad preguntó y Sharjah dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 2‑4, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Dos goles y un 8.81 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Majid Nekounam y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva03/08/2026
5 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Gostaresh Foulad
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Plantilla03/08/2026
Ehsan Nekounam choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Karim Azmoun es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Majid Torabi ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.