Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Jelgava hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Vitalijs Jurkovskis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
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PlantillaKaspars Cauna se lleva el toque del técnico
Kaspars Stolcers se lesiona los ligamentos de la rodilla: 35 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 35 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Jelgava hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 49 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
9 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Vitalijs Jurkovskis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jelgava y de Spartaks por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Plantilla17/05/2027
Dzhuneyt Ali choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Jelgava hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Jelgava lo saben.
Dzhuneyt Ali estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.