1‑0. El fútbol continental es donde un club descubre lo que realmente es, y el Llaneros salió bien parado de ese descubrimiento ante Defensor Sporting.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 14 acciones combinadas y un 7.34, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Ismael Páez.
Calificado con 7.88. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Llaneros, y no se va a retirar.
Rosmel Villaneuva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Llaneros no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. David Arango sale de esa comparación dentro del equipo, y el Llaneros se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Roberto Martinez tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8.47. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Notas de los jugadores15/02/2027
Andres Arango jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.12. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Plantilla15/02/2027
César Salinas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Roberto Martinez sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Gabriel Soteldo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 1‑0 ante Mineros de Guayana, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.87 en la ficha, y la afición del Llaneros se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo01/02/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Roberto Martinez fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Alejandro Otero está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Llaneros pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Llaneros, y no se va a retirar.
Rosmel Villaneuva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Oscar Casseres lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Luis Gonzalez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Juan Gonzalez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Llaneros no han contestado, que también es una forma de contestar.
Rosmel Villaneuva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oscar Soteldo, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Salomon Murillo
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Llaneros irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
La enfermería confirma 15 días de baja para Victor Herrera, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
El banquillo14/09/2026
Daniel Murillo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Llaneros lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Salomon Murillo, y el técnico lo permitió.