Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Puesto 16 y 5 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 38 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Siah Jamegan irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Siah Jamegan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Ahmad Ebrahimi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Se empieza a mirar la tabla antes de que acaben los partidos, y eso siempre es la señal. En el Siah Jamegan nadie dice la palabra en voz alta, y todo el mundo la está pensando.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Siah Jamegan tiene que sacar un resultado de donde sea.
Puesto 16 y 5 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
8 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Notas de los jugadores19/01/2032
La edad todavía no ha alcanzado a Karim Hajsafi: 7.83
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Siah Jamegan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Siah Jamegan y de Esteghlal Khuzestan por igual; los demás se lo pasaron en grande.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Siah Jamegan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Persepolis conserva a su hombre, y Siah Jamegan vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Siah Jamegan se está agotando.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Siah Jamegan tiene que sacar un resultado de donde sea.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Saeid Yazdani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Partido27/12/2031
Ninguna portería a cero a la vista para el Siah Jamegan
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
DirectivaEn Siah Jamegan el 90% de los ingresos se va en sueldos
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Siah Jamegan pueden fingir no haber oído.
Majid Jahanbakhsh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Morteza Cheshmi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo24/11/2031
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Morteza Cheshmi no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Siah Jamegan tampoco lo escondía nadie.
Iban 22 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.35 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Saeid Yazdani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ehsan Karimi. 3‑2 ante Esteghlal Ahvaz, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla03/11/2031
Masoud Taremi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Notas de los jugadores03/11/2031
Noventa minutos de Ehsan Ghoddos en su mejor versión
Calificado con 8.14. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Siah Jamegan.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Siah Jamegan irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
En breve
Notas de los jugadoresEhsan Karimi los encaró todo el partido
DirectivaLos sueldos se tragan el 87% de los ingresos de Siah Jamegan
21 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Siah Jamegan tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Siah Jamegan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Saeid Yazdani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Minuto 95, contra Saipa, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Morteza Cheshmi tras el empate 2‑2, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
12 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Siah Jamegan tiene que sacar un resultado de donde sea.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 75 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El acuerdo con Padideh está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ahmad Ebrahimi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Foolad se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla25/08/2031
Palabras en el entrenamiento del Siah Jamegan sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Morteza Cheshmi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
70 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Siah Jamegan pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Siah Jamegan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Masoud Rezaeian. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
105 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Siah Jamegan pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ehsan Karimi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Siah Jamegan preguntó y Persepolis dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Masoud Rezaeian, y el técnico lo permitió.
Siah Jamegan ha hecho la llamada a Esteghlal. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ahmad Ebrahimi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Siah Jamegan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Siah Jamegan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Siah Jamegan pueden fingir no haber oído.
Ahmad Ebrahimi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Siah Jamegan sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Morteza Cheshmi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Siah Jamegan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Siah Jamegan no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ehsan Karimi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mehdi Besak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Siah Jamegan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alireza Vafaei entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Siah Jamegan se está agotando.
Notas de los jugadores30/12/2030
Masoud Azmoun, 36 años, hace retroceder el reloj: 7.86
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.86 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ehsan Karimi. 1‑0 ante Saba, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores30/12/2030
Noventa minutos de Ehsan Karimi en su mejor versión
Calificado con 8.20. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Siah Jamegan.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Plantilla25/11/2030
Masoud Taremi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 31 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 31 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Saeid Yazdani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Toca Gostaresh Foulad, y hay un hombre en el vestuario de Siah Jamegan que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Masoud Taremi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 38 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 38 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Siah Jamegan, y no se va a retirar.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
14 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Siah Jamegan tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla07/10/2030
Una lesión de rodilla de las peores para Masoud Taremi
80 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Siah Jamegan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Masoud Rezaeian y Siah Jamegan acuerdan 3 años más.
Saeid Yazdani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Siah Jamegan lo saben.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
Notas de los jugadoresUn instante arruina a Ehsan Karimi
El banquilloEn Siah Jamegan se cumple lo prometido
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Karim Hajsafi
Una lesión de rodilla de las peores para Masoud Taremi
129 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Siah Jamegan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
1‑5 para Gostaresh Foulad, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Siah Jamegan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Siah Jamegan ha hecho la parte difícil con Foolad, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Siah Jamegan lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Persepolis, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Masoud Azmoun y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Siah Jamegan preguntó y Persepolis dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla22/07/2030
Palabras en el entrenamiento del Siah Jamegan sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pejman Khodadad está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Siah Jamegan ha hecho la llamada a Gostaresh Foulad. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Masoud Rezaeian entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Canteranos: 19, salidos de un departamento valorado hoy en 4 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Ehsan Karimi