26 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Zulia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Minuto 86, medio estadio ya camino de la salida, y Roberto Herrera decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Metropolitanos no le quedó tiempo para responder.
Dos goles y un 8.74 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Una media de 7.11 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Zulia tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Gabriel Gonzalez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresAndres Rosales jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Junior Castillo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Andres Rosales entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nadie en el Zulia insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zulia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zulia, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zulia cosas que tardan más de una semana en retirarse.