«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Llaneros pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Rafael Gonzalez. 3‑1 ante Aragua, y la ovación final fue sobre todo suya.
Regates completados: 20. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla23/04/2029
Román Lozada choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 19 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Llaneros hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Llaneros saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Llaneros puede pedir y sube el sueldo que Nicolás Soria puede exigir.
Deportivo Lara volvió a ver a Alejandro Rondon el fin de semana, y esta vez ni se molestó en esconderse. Los clubes solo dejan de esconderse cuando quieren que el precio empiece a moverse.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Andres Otero no son buenos
Rafael Herrera se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Llaneros pueden fingir no haber oído.
Francisco Soteldo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Rafael Herrera. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Llaneros. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Llaneros puede pedir y sube el sueldo que Nicolás Soria puede exigir.