No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Valledupar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Santa Fe conserva a su hombre, y Valledupar vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Valledupar, y no se va a retirar.
Milton Blanco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Valledupar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Manuel Muriel está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manuel Muriel estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Valledupar donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Milton Blanco llega con 35 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Palabras en el entrenamiento del Valledupar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Manuel Muriel está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Wilmar Sinisterra está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.