Toca Santa Cruz, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 95% de lo que ingresa Central
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Central, y no se va a retirar.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yi Teng estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Central puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 5 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 2‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
Notas de los jugadoresUn momento carísimo de Samuel Braga
El banquilloUn error, y Samuel Braga todavía lo paga
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Central hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Central pueden fingir no haber oído.
Antônio Souza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Central y de Lagarto por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
En breve
Notas de los jugadoresMágico en cifras de sobresaliente
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Central, y no se va a retirar.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mágico. 2‑1 ante Barcelona de Ilhéus, y la ovación final fue sobre todo suya.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Yi Teng y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaMateus Fonseca choca con un compañero por las exigencias
La oferta de Hapoel Kfar Saba por Carlos Batista se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Carlos Batista. 2‑1 ante ASA, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una actuación de 8.56 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Plantilla31/08/2026
Príncipe choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Vitor Borges fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Sergipe querrá olvidar esto cuanto antes: 9‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Central fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Luís Pacheco lo produjo, y el 9.01 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Central, y no se va a retirar.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 9 goles entre el Central y Sergipe, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
En breve
Notas de los jugadoresCarlos Batista jugó una tarde distinta a la de todos los demás