Carioca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
A Marcos Mendes le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
7 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Carioca firme algo — un contrato en Goiânia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
Notas de los jugadoresLeonardo Costa lo cambia desde el banquillo
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Goiânia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goiânia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Raúl Navarro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Goiânia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Goiânia ha hecho saber al mercado que Marcos Mendes está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Goiânia querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Goiânia pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Raúl Navarro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Magrão, y el técnico lo permitió.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 André Nogueira salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Marcos Mendes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Goiânia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Porto Vitória querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Goiânia fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Goiânia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Rodrigo Rangel lo produjo, y el 8.27 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores21/09/2026
Ni rastro de nervios en Igor Borges a los 21: 8.36
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Igor Borges no lo necesitó: 8.36, y parecía el más cómodo del campo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goiânia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Igor Borges la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». André Nogueira, sobre una victoria por 4‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Goiânia acumula 4 triunfos consecutivos.
Plantilla14/09/2026
Raúl Navarro choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». André Nogueira sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
3 goles en una tarde y todos del mismo hombre. Los demás jugadores también estuvieron presentes, confirma un testigo.
Notas de los jugadores17/08/2026
Igor Borges, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.43
Un 8.43 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Dos goles y un 9.35 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Goiânia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Dos goles y un 9.19 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Carioca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Goiânia y de Capital por igual; los demás se lo pasaron en grande.