«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Team Wellington, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El mensaje era tanto para la grada como para el vestuario: Winston Stamatelopoulos juega, y la discusión queda cerrada hasta que el técnico decida otra cosa.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Team Wellington nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 34 años y 4 partidos a la espalda, y Team Wellington tienen que planificar con las dos respuestas.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Team Wellington nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». Cameron Garbett tiene 35 años y 5 partidos a sus espaldas, y el Team Wellington tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Team Wellington pueden fingir no haber oído.
El nombre de Kosta Cacace ha aparecido en conversaciones de las que Team Wellington no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.