Rafael Tavares se lesiona los ligamentos de la rodilla: 39 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 39 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de GAS, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el GAS hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Directiva24/07/2028
Pasa el cierre con 7 de alta y 15 de baja
Ese es todo el negocio hecho en GAS hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Bezerra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Guilherme Bezerra, y el técnico lo permitió.
Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de GAS, y no se va a retirar.
GAS lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Grêmio, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Bezerra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El GAS pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Bezerra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcelo Guimarães, y el técnico lo permitió.
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El GAS pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
1‑2 ante Grêmio, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que GAS pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En GAS nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Roni se lesiona los ligamentos de la rodilla: 36 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 36 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de GAS, y no se va a retirar.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en GAS tiene que sacar un resultado de donde sea.
Directiva08/05/2028
Orden desde arriba en el GAS: alguien tiene que salir
Los balances no entienden de estado de forma ni de sobre quién pensaba construir el entrenador. La junta ha decidido que hace falta una venta, y lo único que queda por saber es qué nombre acaba cargando con ella.
Plantilla08/05/2028
Palabras en el entrenamiento del GAS sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guilherme Bezerra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el GAS sabe decir en qué semana.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el GAS trata con un hombre que quiere otro país.
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. GAS pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el GAS lo saben.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de GAS ha sido explícito sobre la situación de Rafael Martins, que es más de lo que reciben muchos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de GAS, y no se va a retirar.
Plantilla03/04/2028
Palabras en el entrenamiento del GAS sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guilherme Bezerra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Marcos Lopes tiene 17 años, y GAS lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rodrigo Costa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Guilherme Bezerra firme algo — un contrato en GAS o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
GAS ha hecho saber al mercado que Marcos Cavalcante está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de GAS, y no se va a retirar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el GAS lo saben.
Plantilla06/03/2028
6 caras nuevas y el GAS todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Guilherme Bezerra firme algo — un contrato en GAS o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
GAS ha hecho saber al mercado que Marcos Cavalcante está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
MercadoSe atascan las conversaciones entre GAS y Monstro
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que GAS pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En GAS nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Bezerra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Guilherme Bezerra entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Marcos Cavalcante firme algo — un contrato en GAS o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que GAS pueden fingir no haber oído.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Fábio Martins era uno de los motivos por los que la gente venía, y $53.0K no sustituye eso por sí solo.
Objetivos de mercado13/12/2027
Traspaso cerrado, contrato pendiente para João Nazari
GAS y Sport Recife han fijado $140.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el GAS se ha beneficiado de él.
El acuerdo con Sousa está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Eduardo Souza de ejemplo
MercadoGAS compra los años que le quedan a Rafael Gomes por delante
Rodrigo Fernandes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de GAS, y no se va a retirar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rodrigo Fernandes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rodrigo Fernandes firme algo — un contrato en GAS o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Bezerra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que GAS tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Porto Velho esperando con una camiseta. En GAS nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El veredicto de una temporada sobre Vitor Cunha: el mejor de su edad
El GAS tiene un futbolista de 21 años al que la división acaba de votar como su mejor joven. El siguiente problema del club es que ahora lo saben todos los demás.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el GAS se ha beneficiado de él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Fábio Martins estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un nombre más en la lista: Porto Velho ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Caio Moreira. La respuesta de GAS no ha cambiado. De momento.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Notas de los jugadores26/10/2026
Vitor Cunha, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.40
Un 8.40 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Bezerra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La grada26/10/2026
La afición del GAS ha encontrado un ídolo en Vitor Cunha
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Vitor Cunha la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Fernandes, y el técnico lo permitió.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Daniel Teixeira ante una sala que ya las había oído.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de GAS, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En GAS intentarán no darle demasiada importancia.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en GAS, otra semana sin la firma de Marcelo Guimarães.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Rodrigo Fernandes sale de esa comparación dentro del equipo, y el GAS se ha beneficiado de cada una de esas tardes.