$980.0K sobre la mesa de Trujillanos. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Deportivo La Guaira ofreció $76.0K; Mineros de Guayana dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Deportivo La Guaira preguntó y Estudiantes de Merida dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a La Equidad: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Deportivo La Guaira ha hecho saber al mercado que Cristopher Varela está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Deportivo La Guaira lo saben, y también todos los que lo ven.
Ningún futbolista ha costado nunca tanto a este club, y la cifra se recitará cada vez que falle un pase durante los próximos dos años.
Plantilla14/12/2026
Camilo Mancilla se lesiona los ligamentos de la rodilla: 108 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 108 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
1‑2 ante Fluminense. El fútbol continental no perdona lo que una liga doméstica deja pasar, y esta fue una noche dedicada a averiguar cuáles de esas cosas sigue arrastrando el club.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Llaneros esperando con una camiseta. En La Equidad nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $708.1K: un club que quiere a Jonathan Marulanda lo suficiente como para preguntar dos veces.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
$640.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Leones pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Los clubes se han dado la mano con Deportes Tolima; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
$530.0K sobre la mesa de Leones. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 39 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Plantilla07/12/2026
Palabras en el entrenamiento del La Equidad sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Javier Sinisterra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La Equidad ha hecho la llamada a Flamengo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» La Equidad no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ivan Castillo y La Equidad acuerdan 5 años más.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 39 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
A los 19 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Chifle está en ella.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Víctor Cantillo: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y La Equidad necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en La Equidad. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
0‑3 ante Fluminense. La lectura honesta no es que los jugadores estuvieran mal: es que la distancia entre este club y aquel se mide hoy en cosas que el dinero tarda años en comprar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de La Equidad, y no se va a retirar.
Wilmar Perez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Dos goles y un 8.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Kevin Giraldo la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Santiago Valencia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fabian Banguero, y el técnico lo permitió.
Plantilla28/09/2026
Ivan Castillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloAlfredo Caicedo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Dos goles y un 8.22 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
9 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del La Equidad y de Patriotas por igual; los demás se lo pasaron en grande.
El America de Cali seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Brayan Marín ha pactado su marcha al La Equidad, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
16 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. La Equidad pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». AE Kition tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que La Equidad pueden fingir no haber oído.
Alguien le ha adelantado. No es una suplencia y es peor que una, porque una suplencia va de un sábado y esto va de dónde está él.
Plantilla07/09/2026
Ivan Castillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Santiago Valencia sale de esa comparación dentro del equipo, y el La Equidad se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Andres Caicedo está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Santiago Sinisterra ha apuntado la fecha.
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. La Equidad pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Estrela da Amadora tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Hugo Hurtado lo produjo, y el 8.24 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La oferta de OH Leuven por Ivan Castillo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Camilo Mancilla, y el técnico lo permitió.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jorge Núñez. 3‑1 ante Millonarios, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alfredo Caicedo, y el técnico lo permitió.
El nombre de Ivan Castillo ha aparecido en conversaciones de las que La Equidad no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.