A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.09 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portuguesa, y no se va a retirar.
Jonathan Cañete y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$140.0K sobre la mesa de Metropolitanos. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar González estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo Lara conserva a su hombre, y Portuguesa vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Edwin Peraza de ejemplo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portuguesa, y no se va a retirar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Portuguesa sabe decir en qué semana.
Jonathan Cañete estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla20/05/2030
Óscar González choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo20/05/2030
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑3, pronunciadas por Miguel Casseres ante una sala que ya las había oído.
Lautaro Lovazzano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla29/04/2030
Óscar González choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo29/04/2030
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Miguel Casseres eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
El banquillo29/04/2030
Keiver Zúñiga se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Portuguesa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Atletico Venezuela, y hay un hombre en el vestuario de Portuguesa que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Portuguesa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla01/04/2030
Óscar González choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Enzo Lopetegui está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Caracas, y hay un hombre en el vestuario de Portuguesa que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Miguel Celis. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Portuguesa. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Dos goles y un 8.79 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.91 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portuguesa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 22. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla18/03/2030
Palabras en el entrenamiento del Portuguesa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar González está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Deportivo La Guaira esperando con una camiseta. En Portuguesa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portuguesa, y no se va a retirar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Zulia tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Jonathan Cañete estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar González estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Portuguesa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Carabobo ha aceptado el dinero. Lo que Portuguesa no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar González estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Portuguesa le dijo a Keiver Zúñiga que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
El banquillo30/04/2029
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Héber García
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 102 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Roberto Arango acaba de firmar por el Portuguesa y, por una vez, la respuesta importaba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. José Soto será jugador de otro club este fin de semana, y en Portuguesa las despedidas han empezado en voz baja.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Portuguesa se ha beneficiado de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portuguesa pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Atletico Nacional está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Aragua conserva a su hombre, y Portuguesa vuelve a una lista con un nombre tachado.