Dos goles y un 9.11 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Venezuela cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Carlos Ferraresi ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Richard Cordova es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Daniel Cordova lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Venezuela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Venezuela pueden fingir no haber oído.
Marcos Pereira estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yeferson Herrera y Atletico Venezuela acuerdan 4 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rafael Ramirez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Atletico Venezuela preguntó y Atletico Nacional dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El banquillo18/01/2027
David Osorio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Venezuela lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Yeferson Herrera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Venezuela dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Venezuela, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jose Ramirez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lucas Serna Marín y Atletico Venezuela acuerdan 3 años más.
El banquillo11/01/2027
Richard Moreno se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Venezuela lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Yeferson Herrera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atletico Venezuela no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Atletico Venezuela ha hecho la parte difícil con Cerro Porteno, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Marcos Pereira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Temperley conserva a su hombre, y Atletico Venezuela vuelve a una lista con un nombre tachado.
«La firma más fácil de mi carrera.» Lucas Serna Marín y Atletico Venezuela acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Alguien le ha adelantado. No es una suplencia y es peor que una, porque una suplencia va de un sábado y esto va de dónde está él.
El banquillo04/01/2027
Diego Otero se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Venezuela lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Venezuela pueden fingir no haber oído.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Venezuela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Venezuela cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rafael Ramirez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Temperley conserva a su hombre, y Atletico Venezuela vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Estudiantes le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A Godoy Cruz le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luis Castillo está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atletico Venezuela. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
2‑1 ante Boston River, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Diego Otero está en el centro de esa descripción.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 57 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Atletico Venezuela lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Venezuela, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Libertad lo dice, y a nadie en Atletico Venezuela le divierte adivinarlo.
Atletico Venezuela preguntó y Metropolitanos dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Notas de los jugadores14/12/2026
David Osorio jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.36. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Diego Otero
1‑1. El fútbol continental es donde un club descubre lo que realmente es, y el Atletico Venezuela salió bien parado de ese descubrimiento ante Jaguares.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Venezuela dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Venezuela cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Notas de los jugadores30/11/2026
Noventa minutos de Diego Otero en su mejor versión
Calificado con 8.11. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Atletico Venezuela.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 7.38, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Plantilla30/11/2026
Jose Ramirez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Venezuela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Venezuela, y no se va a retirar.
Marcos Pereira estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yeferson Machis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atletico Venezuela, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Venezuela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Marcos Pereira y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla16/11/2026
Rafael Ramirez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que David Osorio está en ella.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atletico Venezuela, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
1‑5. Defensa y Justicia juega este fútbol todos los años y se notó en cada zona del campo. La lección es cara y, para un club en esta fase, probablemente necesaria.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 95 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Marcos Pereira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Atletico Venezuela y Defensa y Justicia, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑5, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Plantilla09/11/2026
Jose Ramirez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
0‑4. Hay un nivel en el que se juega cada semana, y lo juegan clubes que llevan cincuenta años haciéndolo; una noche así es lo que se siente al llegar allí sin haberlo hecho.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Venezuela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Venezuela pueden fingir no haber oído.
Plantilla26/10/2026
Rafael Ramirez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Alejandro Herrera tras el 0‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Junior Moreno y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
El banquilloVictor Murillo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Notas de los jugadoresMarcos Pereira los va pasando de uno en uno
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Venezuela dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Marcos Pereira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
0‑0 ante Boston River, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 29 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Venezuela cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla05/10/2026
Rafael Ramirez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luis Rondon y Atletico Venezuela acuerdan 1 años más.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Alejandro Herrera no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Atletico Venezuela tampoco lo escondía nadie.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Atletico Venezuela, otra semana sin la firma de Diego Ramirez.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Venezuela pueden fingir no haber oído.
Marcos Pereira estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla28/09/2026
Jose Ramirez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Victor Murillo está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de David Osorio. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
3‑1 ante Jaguares, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Venezuela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloUn error, y Jose Ramirez todavía lo paga
Fernando Rondon se lesiona los ligamentos de la rodilla: 31 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 31 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Atletico Venezuela pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Marcos Pereira y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla24/08/2026
Rafael Ramirez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
46 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Atletico Venezuela pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Diego Otero lo produjo, y el 9.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 9.23 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Marcos Pereira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Marcos Pereira estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atletico Venezuela, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Alejandro Herrera tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Portuguesa defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
En breve
PlantillaMarcos Pereira ya sabe lo que gana el de al lado
No hay forma más cruel de perder un partido. El Atletico Venezuela marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Venezuela pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Venezuela cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rafael Ramirez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Junior Moreno y Atletico Venezuela acuerdan 2 años más.
El banquillo03/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Alejandro Herrera, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.