un jugador de la plantilla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ruslan Pavlov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Lokomotiv Gomel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 18 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Sergei Balanovich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Klimovich estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Lokomotiv Gomel, y 1 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Hleb Noyok entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PlantillaLa fecha vuelve a moverse para Raman Sivakov
El banquilloEl técnico planta su bandera en Viktar Dragun