72 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Levadia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levadia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
79 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Levadia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 9 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levadia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
86 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Levadia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levadia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
93 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Levadia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levadia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.