«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Western Sydney Wanderers no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Western Sydney Wanderers cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Germán Ferreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Josh Brillante, y el técnico lo permitió.
Angus Thurgate y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jarrod Carluccio estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie en el Western Sydney Wanderers lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No fiché para mirar. Nadie ficha para eso». La queja más vieja del fútbol, y Western Sydney Wanderers tendrá que responderla con minutos o con una salida.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Western Sydney Wanderers. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Miguel Di Pizio no lo necesitó: 7.99, y parecía el más cómodo del campo.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Angus Thurgate marcó, fue calificado con 7.94 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Con 20 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Western Sydney Wanderers se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jarrod Carluccio estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Germán Ferreyra sale de esa comparación dentro del equipo, y el Western Sydney Wanderers se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
El banquillo02/11/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Grant Riley fue breve tras ganar 3‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.