Una media de 7.19 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Hapoel Kiryat Shmona saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
La primera derrota en 4 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Maccabi Haifa; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Toca Hapoel Haifa, y hay un hombre en el vestuario de Hapoel Kiryat Shmona que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
MercadoLa historia de Amit Glazer se niega a morir
El banquilloAlmog Glazer se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Fuera, 1‑1 contra Maccabi Petach Tikva, y la larga discusión sobre cuál de los pequeños momentos lo decidió. Ya solo queda la liga, y todos lo saben.
Notas de los jugadores28/09/2026
Almog Glazer no podía pedir más en su estreno: 7.90
Los debuts se sobreviven, no se disfrutan. Este se disfrutó: 7.90, 1 goles y un entrenador al que ya le preguntan si vuelve a ser titular la semana que viene.
1 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Kiryat Shmona tiene que sacar un resultado de donde sea.
Wallace Yan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 14 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Once metros, el estadio entero conteniendo la respiración, y no entró. Se apuntará para tirar el siguiente, que es lo único que se puede hacer.
El banquillo28/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Ben Atzili salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
34 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Hapoel Kiryat Shmona pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El acuerdo con Flamengo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Hapoel Beer Sheva conserva a su hombre, y Hapoel Kiryat Shmona vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Almog Glazer y Hapoel Kiryat Shmona acuerdan 3 años más.
Es la forma más silenciosa que tiene un club de decirte cuáles son sus ambiciones. Se pidió el dinero, se denegó el dinero, y quienes trabajan allí cada día ya saben exactamente a qué atenerse.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Liel Deri: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Hapoel Kiryat Shmona necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Almog Glazer, y el técnico lo permitió.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Haifa conserva a su hombre, y Hapoel Kiryat Shmona vuelve a una lista con un nombre tachado.
Niv Gabay y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una consulta de cesión a Flamengo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Cruzeiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Hapoel Tel Aviv: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Hapoel Kiryat Shmona donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Hapoel Kiryat Shmona lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Gimnasia La Plata, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Manor Revivo ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Almog Glazer lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Eli Shechter es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Sagiv Cohen ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hapoel Kiryat Shmona cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Bnei Sakhnin le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Daniel ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.