José Enrique estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva15/10/2029
Los sueldos se llevan el 114% de lo que ingresa Persik
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persik lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Jon Toral estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jon Toral firme algo — un contrato en Persik o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persik pueden fingir no haber oído.
Adrián Luna estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yoga Adiatama, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Kiko firme algo — un contrato en Persik o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persik no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Regates completados: 27. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
La grada13/08/2029
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 6 de los 30 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Evan Pato será jugador de otro club este fin de semana, y en Persik las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persik pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Leo lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que José Enrique no pudo hacer