Jort van der Sande estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: San Martín SJ lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Mike Hauptmeijer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Bimo Darmawan lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Rizky Wibowo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Bagas Firmansyah es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jort van der Sande. 1‑0 ante Semen Padang, y la ovación final fue sobre todo suya.