«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Fahad Bader y Dibba acuerdan 4 años más.
El banquillo09/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Walid Al Shamsi ante una sala que ya las había oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mayed Al-Teneiji, y el técnico lo permitió.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Álex Fernández está harto de ser útil y querría ser titular. En Dibba lo saben, y lo saben desde hace semanas.
En breve
Notas de los jugadoresAbdulla Abdullayev se pasa la tarde haciendo faltas
Al Wahda avanza y Dibba se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Dibba tiene que sacar un resultado de donde sea.
Mercado19/10/2026
Puede que el Dibba no pueda darle a Andrigo lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Andrigo quiere fútbol continental; si el Dibba puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Dibba, y 2 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo19/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Walid Al Shamsi ante una sala que ya las había oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Rowaihy, y el técnico lo permitió.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Khaled Al-Bloushi marcó, fue calificado con 7.60 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dibba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Dibba trata con un hombre que quiere otro país.
El banquillo28/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Walid Al Shamsi salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
7.75, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Álex Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Khaled Al-Bloushi: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Dibba necesitando que juegue como si nada de eso importara.