Palabras en el entrenamiento del Mitre sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Brian Mieres está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luis Cordoba y Mitre acuerdan 3 años más.
El banquillo17/05/2032
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Nacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mitre cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Morón fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Mitre trata con un hombre que quiere otro país.
24 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mitre pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Tiago Ferreyra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Mitre ha sido explícito sobre la situación de Ignacio Caceres, que es más de lo que reciben muchos.
Plantilla29/03/2032
Palabras en el entrenamiento del Mitre sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Obinna Owukwe está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santiago Rosales firme algo — un contrato en Mitre o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mitre, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
31 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mitre pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla22/03/2032
Brian Mieres choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
38 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mitre pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Regates completados: 35. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla15/03/2032
Brian Mieres choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Martín Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Lo que viene15/03/2032
Mitre se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Deportivo Riestra llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Tiago Ferreyra. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Agropecuario Argentino querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Mitre fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.71 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Mitre y de Agropecuario Argentino por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Ignacio Caceres la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mitre, y no se va a retirar.
Rodrigo González y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla19/01/2032
Brian Mieres choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rosario Central conserva a su hombre, y Mitre vuelve a una lista con un nombre tachado.
Tiene 18 años y es exactamente el jugador que era a principios de año. A los veintiocho eso está bien; a su edad es el principio de una conversación difícil.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rodrigo González firme algo — un contrato en Mitre o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Tiago Ferreyra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rosario Central conserva a su hombre, y Mitre vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jason Anastasini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Mitre, otra semana sin la firma de Jason Anastasini.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Brian Mieres. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jason Anastasini entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Mitre puede pedir y sube el sueldo que Ariel Imperial puede exigir.
48 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mitre pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mitre cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Plantilla01/12/2031
Joan Traverso choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gael Fernández, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santiago Rosales firme algo — un contrato en Mitre o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Tiago Ferreyra se lesiona los ligamentos de la rodilla: 104 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 104 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Mitre trata con un hombre que quiere otro país.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
En breve
Notas de los jugadoresJason Anastasini jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Las defensas ya doblan la marca sobre Favio Cabral
62 goles y una media de 8.17 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
111 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mitre pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya son 13 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Mitre nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Rodrigo González y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Estudiantes pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
Traspaso acordado, ficha acordada, y San Lorenzo esperando con una camiseta. En Mitre nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mitre pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mitre cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brian Mieres estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gimnasia La Plata conserva a su hombre, y Mitre vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Favio Cabral, y el técnico lo permitió.