Una lesión de rodilla de las peores para David Poreba
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El FC Cincinnati pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» FC Cincinnati no han contestado, que también es una forma de contestar.
Notas de los jugadores03/09/2040
La edad todavía no ha alcanzado a Ran Benyamin: 8.23
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.23 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el FC Cincinnati cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Una lesión de rodilla de las peores para Owen Howard
19 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El FC Cincinnati pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el FC Cincinnati cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.85 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Gilberto Flores estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Kévin Denkey. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.