58 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Huracan Buceo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Mateo Cantera consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Mateo Cantera acaba de firmar por el Huracan Buceo y, por una vez, la respuesta importaba.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Alexis Rolín estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Daniel Torres lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Manuel Nunez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.