Ya van 31 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada19/07/2027
La afición se organiza contra la directiva de Humaitá
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Humaitá pueden fingir no haber oído.
Lucas Góes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ceará conserva a su hombre, y Humaitá vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla19/07/2027
Renzo Trotta choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a Portuguesa: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Luis Paulo está en marcha
MercadoAranha tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloA medias: Mateus Gomes, sobre el empate
Ya van 25 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Ceará lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Humaitá sabe decir en qué semana.
Humaitá preguntó y Ponte Preta dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lucas Góes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ya van 23 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada24/05/2027
La afición se organiza contra la directiva de Humaitá
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Lucas Góes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Humaitá y Internacional, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y João Rafael estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La afición se organiza contra la directiva de Humaitá
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Esto no es rotación. Gui lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Humaitá ya nadie finge lo contrario.
Plantilla01/03/2027
Lucas Góes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Aranha puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Humaitá se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lucas Góes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Arthur, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lucas Góes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Mateus Gomes tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Toca Trem, y hay un hombre en el vestuario de Humaitá que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
Notas de los jugadoresRafael Assis los encaró todo el partido
El banquilloZé Rafael llama a la puerta del técnico
En el Humaitá todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 88% de lo que ingresa Humaitá
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Mateus Gomes no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Humaitá tampoco lo escondía nadie.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑5, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 16 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 15 goles entre el Humaitá y Fluminense, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Mateus Gomes tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.