Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. João Victor lo ha hecho, en Águia de Marabá, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Hace su trabajo y no se asienta. Águia de Marabá iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Águia de Marabá saben en cuál de las dos están.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Fuera, 0‑16 contra Criciúma, y la larga discusión sobre cuál de los pequeños momentos lo decidió. Ya solo queda la liga, y todos lo saben.
La grada17/08/2026
La grada se ha vuelto en contra
«Ya basta. Llevamos meses viendo esto». 12 de los 12 del primer equipo se retiraron con eso de fondo, y el mensaje no iba dirigido a ninguno en concreto.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Águia de Marabá y Maranhão, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Partido12/08/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
16 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Águia de Marabá y de Criciúma por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Daniel Porto lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo17/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑8 Júnior Costa salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
Notas de los jugadoresUn momento carísimo de Vitor Alves