Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Godwin Grech está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Patrick Schmidt firme algo — un contrato en Tarxien Rainbows o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
El banquilloGlenn Chetcuti llama a la puerta del técnico
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tarxien Rainbows pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Patrick Schmidt firme algo — un contrato en Tarxien Rainbows o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloRobert Pace se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Anthony Lokosa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 58 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 58 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tarxien Rainbows lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Simon Debono y Tarxien Rainbows acuerdan 3 años más.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Patrick Schmidt firme algo — un contrato en Tarxien Rainbows o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo26/07/2032
Robert Pace se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tarxien Rainbows lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Simon Debono entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
86 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tarxien Rainbows pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Naxxar Lions esperando con una camiseta. En Tarxien Rainbows nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Patrick Schmidt firme algo — un contrato en Tarxien Rainbows o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo28/06/2032
Robert Pace se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tarxien Rainbows lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
114 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tarxien Rainbows pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Stefan Borg y Tarxien Rainbows acuerdan 4 años más.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Patrick Schmidt firme algo — un contrato en Tarxien Rainbows o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Robert Pace está en ella.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Tarxien Rainbows todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tarxien Rainbows nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Mark Mallia acaba de subir en él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Patrick Schmidt firme algo — un contrato en Tarxien Rainbows o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo03/05/2032
Robert Pace se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tarxien Rainbows lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Glenn Chetcuti lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Se empieza a mirar la tabla antes de que acaben los partidos, y eso siempre es la señal. En el Tarxien Rainbows nadie dice la palabra en voz alta, y todo el mundo la está pensando.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Tarxien Rainbows tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Es lo menos medible de este deporte y dentro del edificio lo nota todo el mundo. Si sobrevive a un mal mes es la única pregunta que importa, porque es exactamente lo primero que un mal mes ataca.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Patrick Schmidt firme algo — un contrato en Tarxien Rainbows o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Robert Pace está en ella.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Simon Debono lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Tarxien Rainbows tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Tarxien Rainbows hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Stefan Borg será jugador de otro club este fin de semana, y en Tarxien Rainbows las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Aleksander Łubik y Tarxien Rainbows acuerdan 2 años más.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Patrick Schmidt. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo08/03/2032
Robert Pace se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tarxien Rainbows lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Glenn Chetcuti lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Tarxien Rainbows nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Tarxien Rainbows querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 70 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Glenn Chetcuti y Tarxien Rainbows acuerdan 3 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Glenn Chetcuti, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Patrick Schmidt. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo09/02/2032
Robert Pace se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tarxien Rainbows lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Tarxien Rainbows dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tarxien Rainbows nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un 1‑1 ante Marsaxlokk deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo12/01/2032
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Tarxien Rainbows tampoco lo escondía nadie.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Kyle Gatt: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Tarxien Rainbows necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Patrick Schmidt. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 17 años que siente suyo. Steve Attard la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Directiva01/12/2031
Los sueldos se tragan el 101% de los ingresos de Tarxien Rainbows
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Todo entrenador dice estar construyendo uno de estos y casi ninguno puede señalarlo. Este se ve: en quién calienta con quién, en a quién se levanta cuando comete un error, y en un grupo que ha dejado de ser una lista de nombres.
A los 17 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Victor Camilleri sale de esa comparación dentro del equipo, y el Tarxien Rainbows se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Es lo menos medible de este deporte y dentro del edificio lo nota todo el mundo. Si sobrevive a un mal mes es la única pregunta que importa, porque es exactamente lo primero que un mal mes ataca.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tarxien Rainbows tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Wesley y Tarxien Rainbows acuerdan 3 años más.
Regates completados: 17. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
El banquillo06/10/2031
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Todos dicen estar construyendo uno y este se ve: en quién calienta con quién, quién cubre a quién, y un grupo que ha dejado de ser una lista de nombres. Lo que lo pone a prueba es un mes malo.
El banquillo06/10/2031
Robert Pace se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tarxien Rainbows lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tarxien Rainbows, y no se va a retirar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aleksander Łubik, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Karl Chetcuti será jugador de otro club este fin de semana, y en Tarxien Rainbows las despedidas han empezado en voz baja.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Owen Psaila, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tarxien Rainbows saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Tarxien Rainbows dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Una lesión de rodilla de las peores para Andrew Gatt
19 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tarxien Rainbows pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Karl Chetcuti será jugador de otro club este fin de semana, y en Tarxien Rainbows las despedidas han empezado en voz baja.