Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Los Andes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Brian Leizza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla10/05/2027
Matías Gómez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 24 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Los Andes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla03/05/2027
Matías Gómez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
18 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Los Andes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Brian Leizza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo26/04/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Raúl Colombo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Javier Bustillos. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
La racha llega a 17 y las preguntas alrededor de Los Andes ya no son amables.
La grada19/04/2027
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 38 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 7.81 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Brian Leizza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
14 acciones combinadas y 7.03. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Daniel Franco estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Los Andes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mauricio Asenjo, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Daniel Franco estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo12/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Raúl Colombo ante una sala que ya las había oído.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En breve
El banquilloDaniel Franco llama a la puerta del técnico
Ya van 15 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Partido03/04/2027
Ninguna portería a cero a la vista para el Los Andes
Ya van 11 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Juan Manuel Vázquez había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a San Telmo le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sergio Ortíz lo produjo, y el 8.44 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Los Andes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Juan Manuel Vázquez lo produjo, y el 8.17 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La racha llega a 7 y las preguntas alrededor de Los Andes ya no son amables.
Directiva08/02/2027
1 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Los Andes
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Iván Campos es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Los Andes